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LUÍS    DE TRELLES
 
SANTO Y APÓSTOL, TEÓLOGO Y TROVADOR DE JESÚS SACRAMENTADO

 

DIÁLOGOS

                 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

ÍNDICE

 

Consideraciones

 

DIÁLOGOS ENTRE:

 

- Un adorador y D. Luís.

- Un cristiano no adorador y D. Luís.

- Un veterano y un antiguo adorador:

  -  Presentación de los interlocutores

  -  Inicio del diálogo

  -  Recuerdos

  -  Leyendo el boletín

  -  El Fundador desconocido

  -  Hablando de Trelles

 

- Un veterano y un joven

  -  Presentación de los interlocutores

  -  Diálogos sobre la vigilia:

     -  La Vigilia inicial

     -  Las Vísperas

     -  El Magnificat

     -  Presentación de adoradores y Oficio de Lectura

     -  Laudes

     -  Benedictus

 

   -  Diálogos sobre el manual

     -  Inicio de la lectura del manual

        -   Reforma Litúrgica

        -   Los Concilios

        -   Adoración Nocturna y Oficio Divino

        -   Alocución de  Juan Pablo II a la Adoración Nocturna

        -   Ordenación de la Plegaria

        -   Esquema de una vigilia ordinaria

        -   Vigilia del Corpus

        -   Vigilia del Santísimo  Cuerpo y la Sangre de Cristo

        -   Liturgia de las horas dominical

 

Adoradoras

   -   Introducción

   -   Presentación de interlocutoras

   -  Inicio del diálogo: Las camareras

 

- Un adorador y alguien que se declara agnóstico

  -  Introducción

  -  Presentación de interlocutores

 

 

En la introducción de esta Web donde explicamos las razones de su edición, decíamos: "Divulgar el amor eucarístico de don Luís así como su profunda espiritualidad que genera una senda de perfección seglar, es el propósito de esta página".

 

Platón, para exponer la doctrina de Sócrates, su maestro, utilizó los diálogos como recurso didáctico.

Inspirados en tal modelo y con el propósito de aproximar al lector con el mayor dinamismo posible a esa espiritualidad, vamos  a ensayar unos hipotéticos diálogos que recojan lo expuesto por Trelles e intentar responder a los interrogantes que todo adorador, o cristiano que se acerque a su figura, puede plantearse.

Se parte de situaciones reales; lo que pertenece al arbitrio de los redactores es los engarces y concatenaciones.

Así pues los "DIÁLOGOS" los encuadramos en los siguientes títulos que generan planos diversos de contemplación. Así:

"DIÁLOGOS CON TRELLES": Aprovechando el inmenso caudal de sus escritos, bien en la Lámpara del Santuario, cartas, consideraciones sobre las actas, etcétera, fabularemos los diálogos en encuentros fortuitos entre:

- Un adorador y D. Luís.

- Un cristiano no adorador y D. Luís.

Estos diálogos tendrán un carácter más profundo para, aprovechando los escritos de Trelles,  intentar que emerjan del interlocutor el caudal de sus sentimientos.

"DIÁLOGOS ENTRE ADORADORES": Tales diálogos se pueden hacer en tres planos:

a) Diálogos entre veteranos: Que se han mantenido fieles de modo continuado. Aquí se pueden introducir las vivencias personales de los adoradores, que cada adorador haya tenido como miembro del Consejo y Jefe de Turno, sus encuentros en asambleas, Cursos de verano, diversos turnos en los diversos puntos de España, etc. (A desarrollar)

b) Diálogos entre un veterano y un antiguo adorador: Que después de muchos años de ausencia: se reincorpora a la Adoración. En sus tiempos no conocía a Trelles ni había oído hablar de él y ha sido en el reencuentro cuando se tropezó con su gigantesca figura. Aquí se pueden introducir las vivencias personales de los adoradores que se encuentren o se hayan encontrado en esta situación, para lo cual es preciso que cada adorador cuente su experiencia para que la redacción adecue los diálogos. Se preservará el anonimato. Salvo que algún comunicante quiera que figure su experiencia tal cual la comunique.

c) Diálogos entre un veterano y un joven: Este diálogo se puede descomponer en  tres tipos:

c1) Que el interlocutor sea creyente, en su niñez adolescencia fue tarsicio o no pero conserva la fe recibida  y ahora en la juventud madura, se incorpora a la Adoración movido por la curiosidad y el recuerdo al ver un aviso en la Parroquia. Ver el inicio del diálogo más abajo. 

c2) Que el interlocutor haya perdido la fe o crea que la haya perdido. De familia cristiana al llegar a la mayoría de edad se aparta de los Sacramentos. (A desarrollar)

c3) Que el interlocutor no haya recibido formación cristiana pero tiene inquietudes religiosas. Éste puede ser joven o no.

(A desarrollar)

 

d) PRESENCIA FEMENINA EN LA ADORACIÓN NOCTURNA A JESÚS SACRAMENTADO. (LS- 1883, p. 391)

 

Diálogos entre adoradoras

 

Todo lo escrito puede ser extensivo para todo adorador con independencia de sexo. No obstante, en los principios de la Adoración Nocturna, las vigilias las hacían solo los hombres. D. Luis de Trelles buscó el acomodo adecuado para que la mujer tuviera su protagonismo de acuerdo con los signos de los tiempos.

 

Es lo que se desarrolla en el siguiente diálogo.

 

Introducción

Presentación de interlocutoras

Inicio del diálogo: Las camareras

 

 

 

"DIÁLOGOS ENTRE UN ADORADOR Y ALGUIEN QUE SE DECLARA AGNÓSTICO"

 

Introducción

Presentación de interlocutores

 

 

Diálogos de Trelles con un adorador:

  

Introducción

 

La Crucifixión de Jesús de Nazaret, el Cristo, se ejecuta por condena de Poncio Pilatos quien, cobarde, no quiere  enfrentarse al sanedrín que le pide la crucifixión. El propio sanedrín arenga a las turbas para que insistentemente la pida y elija a Barrabás  en vez de Jesús, en el último intento del procurador romano para evitar la muerte de un inocente pues, como ha afirmado, "no ve delito en ese Hombre". Después de la gloriosa resurrección del Salvador y la intensa catequesis de los cuarenta días que preceden a la Ascensión, viene Pentecostés. Los apóstoles, confirmados por el Espíritu Santo, se liberan de sus miedos y temores y se lanzan a propagar el Evangelio.

 

El imperio romano construyó sus célebres calzadas a través de las cuales se comunicaban las provincias del imperio. La difusión rápida del Evangelio fue favorecida por la facilidad de los desplazamientos, de ahí los continuos viajes de los apóstoles a los confines del imperio. Hoy vivimos tiempos pentecostales. Desde tiempos muy recientes las "calzadas cibernéticas", a semejanza de las "calzadas romanas" permiten la comunicación, ultrarrápida, entre personas de todos los continentes. La Iglesia aprovecha los recursos técnicos existentes para estar presente en el ciberespacio.

 

De la misma manera que en los primeros tiempos del cristianismo los apóstoles comunicaban el Evangelio hoy, aprovechando Internet, se comunica también la Buena Nueva a todo el mundo. Entre las muchas páginas de la Iglesia son frecuentes las páginas de la Adoración Nocturna. Sirvan de ejemplo los siguientes enlaces: www.anemalaga.es   y http://www.fundaciontrelles.org/ 

 

Esta página, www.trelles.es pretende ser una modesta aportación para la difusión del pensamiento eclesial de D. Luis de Trelles, Fundador de la Adoración Nocturna en España.

 

En las páginas del Consejo Nacional, Consejos Diocesanos, secciones, etc., etc.,  de la Adoración Nocturna de España aparecen abundantes citas de Trelles conservadas, g. a D., en La Lámpara del Santuario, revista fundada por él en 1870 y de la que fue, prácticamente, su único redactor.

 

A lo largo de 21 años, fue desgranando su amor a la Eucaristía, a voleo, como el sembrador esparce el grano. Algunas de las semillas esparcidas se depositaron en los redactores de esta página que desean brindar el grano de sus raquíticas espigas a los lectores con la esperanza de que, por la intercesión del Siervo de Dios Luis de Trelles, el Señor las transforme "en frutos de verdad".

 

Utilizando las citas de Trelles fabularemos un diálogo entre él y un adorador. Éste, lo interpela al leer sus escritos, al mismo tiempo que se interroga y responde. A veces dejará la cuestión en el aire para que el lector sea quien interpele, se interrogue y responda según le sugiera el texto.

 

Las citas de Trelles se expresarán de la siguiente manera: (Trelles. Lámpara del Santuario. Tomo XIII, (1882) pág. 182), que expresa el nombre del autor, la publicación, en este caso la Lámpara del Santuario, el n.º del tomo donde está la cita, la fecha de publicación y el número de la página. El enlace, cuando sea posible hacerlo, lo remite a los facsímiles del año en que está la cita que puede descargar a su ordenador si lo desea. La búsqueda de la página la puede hacer el lector en ese archivo.

 

Presentación de los interlocutores:

 

 

Trelles: D. Luis de Trelles, Fundador de la Adoración Nocturna en España (para más amplitud en la información ver su vida). Se trascriben, entrecomillados y de color azul, los textos extraídos del lugar que se cita en la referencia. Lo que no esté así, no es de Trelles, pero se hace imprescindible para darle estructura al diálogo.

 

Adorador: El lector que discurra por esta página. Si así lo desea puede verse reflejado en este personaje. Sus palabras son las que  pronunciaría cualquier adorador.

 

Inicio del diálogo:

 

Adorador: Con frecuencia he leído en sus escritos una llamada a los adoradores hacia el sacrificio y la penitencia. ¿Por qué?

Trelles: En efecto "El Adorador ha de imponerse alguna mortificación y penitencia satisfactoria por sus propias ofensas, en este sentido, y las de los parientes, amigos y enemigos y aún las del prójimo desconocido, procurando así edificarlos con el ejemplo o atraerlos con la oración o tratar de compensar estas injurias propias y ajenas, estableciendo, ya que no puede ser más, alguna parte de dolor y de pena remuneratoria de aquellos pecados de frialdad y tibieza que todos hemos cometido." (Trelles. Lámpara del Santuario. Tomo XIII, (1882) pág. 36)

Adorador: Deduzco de estas palabras su preocupación por la formación de sus hijos espirituales y nos ofrece  un verdadero programa para esclarecer los fines del Santo Sacrificio. Nos habla de la propiciación y la súplica y  nos anima al desagravio debido a Jesús, solo y abandonado, incluso por parte de sus hijos más allegados. Nos pide que ofrezcamos nuestras pequeñas molestias y contradicciones del día (de salud, trato con los familiares, amigos e incluso enemigos) y, por supuesto, la generosidad en el cumplimiento de nuestra Vigilia mensual, sin regateos en la asistencia ni en su duración y manteniendo una verdadera actitud reparadora. Tal actitud debe manifestarse en los gestos más sencillos.

Trelles: Así es. "El lenguaje, el ademán, la actitud, el tono de voz, la compostura y la expresión fisonómica del hombre son el traslado visible de los afectos invisibles que le animan. Por eso, aquellos signos exteriores han de corresponder, en este caso, a la alteza del Objeto y a la dignidad sobreexcelente de la Persona a quien se adora, porque la adoración es amor." (Trelles. Lámpara del Santuario. Tomo XIII, (1882) pág. 143)

Adorador: Veo que es un profundo conocedor del corazón humano, con la sabiduría y fineza de espíritu derivada de su trato continuo e íntimo con el Señor Sacramentado. También observo que conoce  el valor de las cosas pequeñas, de los detalles entrañables que sugiere siempre el Amor y que lo revelan, a veces, mejor que las acciones importantes. Las acciones importantes suelen manifestarse en las grandes ocasiones, pero detectar los detalles cotidianos, corrientes, suele exigir un espíritu de observación sólo posible cuando se está disponible para servir a los demás. Todo esto conlleva una autoexigencia que, debido al amor a sus asociados, "consocios", como Vd. los llama, los proyecta sobre ellos en un deseo de que se perfeccionen en el amor. Todos sabemos por experiencia propia que el que ama, no sólo obedece a la persona amada, sino que trata de adivinar sus menores deseos para serle grato, puesto que es la manera de demostrar su afecto.

Trelles: Por eso hay que afirmar que "la disciplina y la obediencia, son necesarias en toda obra y con mayor motivo en la nuestra, por el fin que se pretende". (L. Trelles. Lámpara del Santuario. Tomo XIII, (1882) pág. 182)

Adorador: ¿Y cuál es ese fin? ¿Por qué no nos ofrece algunos consejos para alcanzar los fines de la Vigilia?

Trelles: Se precisa la mayor perfección posible en todos los actos externos de la noche. La recitación del Oficio, las ceremonias que impone el Reglamento y, sobre todo, la escrupulosidad en cumplir, punto por punto, las órdenes que se transmiten durante la vigilia, son accidentes importantes si los realza la completa obediencia y sumisión al que debe mandar".

"La guarda de los preceptos reglamentarios es para los adoradores como para el soldado la Ordenanza; pero el alma de la adoración es el acto íntimo, el sacrificio interno que debemos ofrecer a nuestro Divino Salvador que, aunque parece que duerme bajo el velo de las especies sacramentales, su corazón vela por nosotros y por toda la Iglesia militante". (L.TrelIes Lámpara del Santuario,g. 189, 1880).

Adorador: ¿Qué otros consejos nos puede dar?

Trelles: "El Espíritu de Dios, no se ve ni se toca, pero se siente por sus efectos. La Obra que hemos emprendido es de perfección; no bastan las condiciones vulgares para hacerla bien, se necesita el valor de la virtud, la constancia en el bien y, sobre todo, elevarse con la mente y el afecto a las regiones altas de lo invisible, pues de ese espiritual comercio procede el rocío del Cielo que fecunda la tierra, pues rocío es la Divina Gracia y tierra y polvo somos nosotros". Hemos de conseguir la perseverancia: por ello es necesario que "obedezcamos las Reglas establecidas y a los Superiores de la Obra, adelantando cada cual en la esfera personal, con lo que progresaremos todos y nos haremos dignos de adorar eternamente".  (L.Trelles. Manuscrito a la Sección de Zaragoza, 1884. En el Archivo de la Fundación: A.3.12.90).

Adorador: De todo lo dicho se desprende el esmero que debemos poner en todos los detalles, por pequeños que nos parezcan, para alcanzar los fines de la Vigilia.

Trelles: Precisamente "por su fidelidad a la Real Persona y por la compostura y rendimiento con que le custodian y rodean, ostentando la mejor disciplina y manifestando en su traje un gran esmero, así como la mayor limpieza y aseo, producen en el pueblo los sentimientos de respeto al Príncipe y son ejemplares acabados de amor y sumisión a S.D.M. Nada es indiferente en semejante materia, porque se dirige todo a Dios nuestro Señor, que es perfectísimo; por eso, las menores circunstancias acrecientan y conservan la devoción y hacen más fructuosa la obra sublime de nuestro Instituto". (Lámpara del Santuario, pp.189 y 190 de 1880.) 

Adorador: ¿Quiere decir que hemos de disponer el mayor cuidado, no solo en lo externo, sino en lo interno de la persona  extremando la buena disposición que debemos llevar a nuestras Vigilias?

Trelles: "Os encareceré siempre, queridos hermanos en Jesucristo, la misma idea, inculcándoos la mayor reverencia y el mayor detenimiento posible en el rezo del Oficio Divino. La limpieza de nuestra conciencia, la pureza de nuestra conducta, la renuncia a todo lo material y mundano mientras estamos de Vigilia y la observancia cuidadosa de nuestro ceremonial, son las armas de nuestra Guardia y la Ordenanza de nuestro servicio". (L. Trelles. Lámpara del Santuario pp. 91 y 93 del año 1880).

Adorador: ¿Hay más cosas que debamos tener en cuenta?

Trelles: "No hemos de olvidar que  el  Señor está  en el sacramento a manera de víctima inmolada e inmolándose siempre de modo místico, para dársenos en su comunión. Éste debe ser el pensamiento de nuestras guardias: el sacrificio ofrecido con espíritu de humildad y ánimo contrito.

La oración vocal y la mental o meditación son nuestro arsenal de combate con los enemigos que nos perturban.

La impetración por la iglesia universal y la comunión son el premio de la pequeña molestia, más que sacrificio, que nos imponemos: el salario de la noche. Si aplicamos nuestro pequeño servicio para el bien de la Iglesia y el Estado, la conversión de los pecadores y para obtener la gracia que nos hace falta a nosotros y a nuestros hermanos, nos asociaremos a los afectos y fines que tiene el Señor Jesús en su vida eucarística". (Junta General de la A. N. de Zaragoza, el 9.05.1880)

Adorador: Vayamos a otro asunto que guarda relación con lo que hemos hablado. La Sagrada Eucaristía es objeto frecuente de profanación y sacrilegios ¿Cómo puede colaborar el adorador ante tales situaciones, aunque no tenga noticia directa de ellas?

Trelles: "Empleemos cuidadosamente el tiempo en repetidos actos de amor, de pesar y de reparación ofreciendo nuestras pequeñas molestias del día y de la semana como un óbolo de amor y como parte de reparación de aquellos pecados de comisión y de omisión en lo que toca al culto y reverencia de vida a Jesús Sacramentado." (L. Trelles. La Lámpara del Santuario. 1882 pág. 36).

Adorador: Esto nos debe llevar a cuidar los mínimos detalles tanto en la Junta de Turno, como en el rezo de las Horas, el Santo Rosario, la Santa Misa; huyendo de la rutina, la premiosidad, en una palabra, de la tibieza. Sin embargo, los tiempos actuales no parecen muy proclives a estas ideas ¿No le parece?

Trelles: "Los tiempos son malos para la fe, porque nada en el mundo la favorece, pero como el cimiento de las obras de piedad no está en el suelo sino en el cielo, acaso la frialdad misma del mundo sirva para que Dios nos conceda aquel apetecido resultado". (L.Trelles. La Lámpara del Santuario. pág. 2, 1872)

Adorador: Es decir: las oleadas de laicismo que nos invade, la ignorancia de los bienes religiosos y espirituales  nos deben ayudar a no desfallecer y no quedarnos inmóviles, lamentando la situación actual de la Iglesia y del mundo. Veo, no sin desazón que en sus tiempos ocurría lo mismo.

Trelles: Hay que tener fe y confiar en Dios: si se lo pedimos y oramos desde lo más profundo de nuestro corazón, alcanzaremos aquello que sea necesario para cada momento, porque Dios se vale de instrumentos débiles y los suple con su maravillosa y omnipotente influencia. Por eso hay que acudir al Tabernáculo donde "Venimos  los adoradores nocturnos a asociarnos a Cristo, a inmolar místicamente nuestro corazón con el suyo y a ofrecernos a Dios por los pecados nuestros y de nuestros hermanos. Venimos a purgar, a purificar, a satisfacer por nuestras culpas y por las de los demás, por los vivos y difuntos uniendo nuestra oración a la de Cristo nuestro Señor". (L.Trelles. La Lámpara del Santuario, pág.170, 1887)

Adorador: Se ve meridianamente su preocupación  por la constante formación de los adoradores del Sacramento; desea hacernos reflexionar sobre la necesidad de expiación, reparación y desagravio, uniéndonos espiritualmente al sacrificio de Cristo. Pero ¿cómo se consigue eso?

Trelles: De la forma sencilla que os propongo: "Entrego a vuestra meditación cuatro ideas cardinales: la alegría de nuestra privilegiada vocación; la regla de nuestra observancia; la paz que el alma del adorador nocturno debe sacar por fruto de su agradable ministerio y, por último, la confianza especial que se le invita a tener en Dios por la oración." (L.Trelles. Lámpara del Santuario, pág. 147, 1886).

Adorador: De sus palabras puede y debe deducirse que los adoradores hemos de darnos cuenta de la omnipotencia de la oración y que, por ello, hemos de dedicarnos  a ejercicios de reparación y desagravio, de expiación e impetración; puesto que el mismo Jesucristo dijo que todo lo que pidamos a Dios en su nombre se nos concederá. Desde esa perspectiva hemos de comprender que perdemos, acaso, por falta de fe y exceso de superficialidad la gran ocasión de cambiar el mundo que nos rodea y vivir el verdadero sentido de la Comunión de los Santos.

Trelles: "Dos son, por lo general, las causas de que la oración no   tome esta senda de perfección cristiana que sería capaz de convertir al mundo: falta de meditación en ello y falta de fe, en toda la extensión de la palabra. Falta de meditación, decimos porque no se profundiza, no se estudia bien una materia tan importante y trascendental". (L.Trelles. Lámpara del Santuario, pág. 375, 1885)

Adorador: Todo ello exige una reclusión interna, un mirarse al interior y, sobre todo, que a nuestra actitud la presida el silencio y el recogimiento sin muestras externas de vanagloria. Es decir: tenemos  la necesidad de huir de toda tentación de vanidad espiritual.

Trelles: Eso debe ser intrínseco al adorador porque  "las obras de Dios son siempre de Dios, así en su origen, pues nacen de su inspiración, como en su principio y en su desarrollo, y a Él solo deben su prosperidad... Jamás podemos atribuirnos nada en las obras buenas...(y así) cuanto más excelente es la obra, más requiere la humildad. Por eso, nuestra dulce tarea ha de fundarse en la más cuidadosa renuncia a toda vanidad personal". (L.Trelles. Lámpara del Santuario, pág. 186, 1885).

Adorador: Tal humildad, deseada y sentida, es la que presta excelencia a la misión del adorador nocturno, purificando todas las faltas, incluso las más leves, para acercarnos, dignamente, al Tabernáculo, buscando la perfección que expresa el amor con que debemos realizar nuestras Vigilias. 

Trelles: En efecto: "El Rey de los Cielos y de la Tierra, para escucharnos en audiencia privada, sale de su habitual Mansión en el Tabernáculo, en medio de sus ángeles que alternan con los Adoradores haciéndole la Corte" y, así, "rezando con reposo, sentiréis en lo íntimo del alma la dulzura que produce unabuena acción y esa quietud y paz interior que atestiguan la presencia de Dios". Porque “es, en verdad, gran recompensa que la oración fervorosa arranque, por decirlo así, favores del Cielo y convierta al que la hace en colaboradoRedención del Mundo. (L. S. Tomo XI (1880) Pág. 91-92)

 

(Continuará) 

 

Diálogos de Trelles con un cristiano no adorador:

 

Introducción:

 

Los redactores de esta página, adoradores nocturnos, han emprendido la noble tarea de acercar la figura del Siervo de Dios Luis de Trelles y Noguerol, cuyo proceso de beatificación está en marcha, no sólo a los adoradores nocturnos sino a cualquier cristiano que desee mejorar su formación cristiana y eucarística. Que lo consigamos es más improbable, pero se lo ofrecemos.

 

Discurriendo por su vida, observando sus fundaciones, escudriñando sus escritos descubrimos que, efectivamente nos encontramos ante un santo. Un santo del siglo XIX, cuya obra predilecta, la Adoración Nocturna en España, sigue viva en el recién iniciado siglo XXI y cuyo pensamiento es plenamente vigente y actual.

 

Trelles, como periodista, sabía que para dar a conocer una obra, había que difundirla a través de un medio de comunicación, para lo cual  fundó La Lámpara del Santuario que llegó a tener cerca de mil suscriptores que difundían su lectura entre sus amistades, lo que, en la segunda mitad del siglo XIX, eran muchísimos. La fundación "Luis de Trelles" conserva todos sus números en cuyas páginas fue desgranando su amor a la Eucaristía. Nosotros hemos incorporado los tomos de la Lámpara del Santuario, en facsímiles, que el lector puede descargar si quiere pulsando aquí

 

Con las citas de Trelles fabularemos un diálogo potencial entre un cristiano que pretende incrementar y vivir su fe y sentimiento eucarístico y  D. Luis. Deseamos que el lector se sumerja en el pensamiento de Trelles y encuentre en sus palabras las respuestas a sus interrogantes y también le proponga nuevos interrogantes a los que él mismo debe dar su respuesta.

 

Queremos aprovechar las posibilidades que ofrece Internet para este propósito. Rogamos al Siervo de Dios para que interceda ante Dios y esta  página alcance sus objetivos si conviene a los fines divinos y si no, la condene al ostracismo.

 

Las citas de Trelles se expresarán de la siguiente manera: (Trelles. Lámpara del Santuario. Tomo XIII, (1882) pág. 182) (que expresa el nombre del autor, la publicación, en este caso la Lámpara del Santuario, el n.º del tomo donde está la cita, fecha de publicación y número de la página).

 

 

Presentación de los interlocutores:

  

Trelles: D. Luis de Trelles Fundador de la Adoración Nocturna en España. Para más amplitud en la información, ver su vida.  Se trascriben los textos extraídos del lugar, que se cita en la referencia; entrecomillados y de color azul. Lo que no esté así no es de Trelles, pero se hace imprescindible para darle estructura al diálogo.

 

Cristiano no adorador: En adelante cristiano, puede ser cualquier lector cristiano que discurra por esta página y que no pertenezca a la Adoración Nocturna ni a ninguna congregación eucarística. Si así lo desea puede verse reflejado en este personaje. Sus palabras son las que  pronunciaría cualquier cristiano que desea mejorar su formación cristiana y eucarística a quienes invitamos desde aquí para que lo abra.

 

 

Inicio del diálogo:

 

Cristiano: La Adoración Nocturna en España arrancó en tiempos muy difíciles ¿Cómo se le ocurrió la idea?

Trelles: "Antes de dejar las naciones meridionales, vamos a decir algo de España. En este país tan adicto a la fe católica, a pesar de momentáneas apariencias contrarias, no hay la grande y saludable institución de la Adoración Perpetua, y, mucho menos, tiene la Adoración Nocturna. Un sentimiento patriótico, muy digno de respeto, pero un poco susceptible y celoso, le hace ser desconfiado con todo lo que viene del extranjero y especialmente de Francia: todas las tentativas que hasta ahora se hicieron para introducir nuestra Obra han fracasado. Acaso los tristes acontecimientos que hoy efecto allí hagan comprender la necesidad de acogerse al corazón de Dios, reuniéndose en una comunidad pública y más íntima de oraciones y de expiación los fieles de la Santa Víctima de nuestros altares, única capaz de convertir en bendiciones las pruebas que pesan sobre aquel desgraciado país".

 

Cristiano: Yo he oído hablar de ella, sin embargo desconozco su arranque y continuación ¿cómo se gestó?

Trelles:

Cristiano: ¿Cual fue la primera vigilia y cómo se desarrolló?

 

 

 

(Continuará)  

 

Diálogos entre un adorador veterano y un joven aspirante:

Presentación de los interlocutores

Diálogos sobre la vigilia:

 

La Vigilia inicial

Las Vísperas

El Magnificat

Presentación de adoradores y Oficio de Lectura

Laudes

 Benedictus

 

Diálogos sobre el manual

 

-  Inicio de la lectura del manual

-   Reforma Litúrgica

-   Los Concilios

-   Adoración Nocturna y Oficio Divino

-   Alocución de  Juan Pablo II a la Adoración Nocturna

-   Ordenación de la Plegaria

-   Esquema de una vigilia ordinaria

-   Vigilia del Corpus

-   Vigilia del Santísimo  Cuerpo y la Sangre de Cristo

-   Liturgia de las horas dominical

 

Los interlocutores:

 

Jorge es un adorador veterano constante. Ha velado al Santísimo más de 250 vigilias. Está bien instruido en lo que a la Adoración Nocturna se refiere. Conoce el ritual y ha profundizado en el pensamiento del Fundador D. Luís de Trelles.

Fernando es un joven adorador que se ha incorporado recientemente. Le ha llevado hasta el turno un aviso que leyó en la parroquia. Cuando asistió a la Misa en sufragio del alma de un familiar allegado de un amigo, leyó en el tablón de anuncios: “Esta noche el turno de la Parroquia, celebra su vigilia mensual”.

Es el tercer mes que concurre a la vela. En el turno, al inscribir un nuevo aspirante, tienen el buen criterio de encomendarle la “tutela” a un adorador veterano. De esta manera hay un beneficio recíproco. El veterano puede comunicar al nuevo adorador el caudal de su experiencia y el nuevo ofrece al veterano la frescura de su bisoñez.

Si se produce la empatía entre los dos, el caudal de la comunicación será fluido y el beneficio espiritual hondo. En el caso que nos ocupa se ha producido el encuentro de modo natural. Se han superado las potenciales barreras derivadas de la edad y la veteranía y, el diálogo, se desarrolla con fluidez.

La vigilia inicial

Jorge: Es curioso. En una época tachada de hedonista y una juventud a la que se califica de pasota, un joven, porque tú todavía eres muy joven, se acerca a la Adoración Nocturna ¿Qué es lo que busca en ella?

Fernando: Sí, soy joven, acabo de cumplir treinta años. Terminé mi carrera; llevo pocos años trabajando, tengo amigos, salgo, pero hay dentro de mí como un vacío que el trabajo, la diversión, los amigos, no me llenan. Verás, soy católico, estoy bautizado, claro está, hice mi primera comunión; mis padres me inculcaron la fe cristiana. BUP y COU los cursé en un colegio de religiosos. Poco antes de entrar en la Universidad, las prácticas religiosas eran esporádicas, carecían de continuidad.

Jorge: Y ahora, de pronto, un simple aviso en el tablón de anuncios, produce en ti como una remoción de tus aspiraciones espirituales.

Fernando: Así es, en efecto. Cuando leí el anunció, me vino al recuerdo la adoración al Santísimo que hacíamos siendo tarsicio. Todo eso, la formación recibida, las prácticas religiosas, frecuentes,  de mi niñez, adolescencia y primera juventud quedan dentro y cuando menos lo esperas….  

Jorge: Emergen

Fernando: Eso es, brotan y sin saber por qué, te llega como un deseo, una curiosidad…. Y el sentimiento de vacío espiritual en el que te desenvuelves te da el toque de atención y me presenté en la vela.

Jorge: Recuerdo cuando llegaste, un poquillo despistado…… ¿Qué sentiste? ¿Cual fue tu primera impresión?

Fernando: Al principio sentí como si me hubiera equivocado de sitio. Gente mayor y dije para mis adentros ¿Qué hago yo aquí con esa racha de viejos?

Jorge: Y sin embargo volviste ¿Por qué?

Fernando: Verás. Pasada la primera impresión y al notar la cálida acogida que me brindasteis, tuve la impresión, inmediata, de encontrarme entre hermanos mayores. Pero lo que realmente me impactó fue la oración inicial con la invocación al Espíritu Santo.

Jorge: Con la invocación al Espíritu Santo se inician todos los actos de la Adoración Nocturna. Debe estar presente desde sus comienzos, probablemente Trelles la introduciría en la primera vela en Madrid en 1877. 

Fernando: ¿Trelles? ¿Quién es Trelles?

Jorge: D. Luís de Trelles Noguerol fue quien fundó la Adoración Nocturna en España. Su vida, aunque poco conocida, yo diría más bien desconocida, fue ejemplar y está en marcha su proceso de beatificación. Pero de Trelles hablaremos en otra ocasión, ahora me interesa conocer tus impresiones del primer encuentro con la Adoración Nocturna en tu primera vigilia. 

Fernando: La invocación al Espíritu Santo, me impresionó porque, de alguna manera me volvía a mis tiempos de tarsicio. Experimenté un sentido de comunidad al leer el tema de reflexión, todos sentados, alrededor de la mesa, leyendo cada cual un trozo, con mucha atención y luego el diálogo que se abrió que me pareció corto, porque se decían cosas muy interesantes. Me impresionó también cómo, el jefe de turno, en un momento en el que parecía que el diálogo era más emocionante, dice: “Es hora de pasar a la capilla”. El Secretario fue diciendo a cada uno el Misterio del Rosario que le tocaba rezar, quien las letanías y el turno en el que debía hacer la vela. A mí me tocó el segundo. Todos nos levantamos sin un comentario. Podría parecer como si todos estuvieran impacientes por encontrarse con el Señor.

Jorge: Verás: El tiempo de las vigilias está tasado. Lo significativo de la vela es estar en presencia de Jesús Sacramentado. El tema de reflexión y algunas otras cosas, son preparatorias del encuentro real en la celebración eucarística y en la hora de vela.

Fernando: Otra cosa que me sorprendió es que cada uno sabía lo que tenía que hacer. Uno preparaba los ornamentos, los vasos sagrados y demás para la celebración de la Misa. Otro encendía las velas y las luces, todo en silencio respetuoso, ocupando cada cual su sitio y repartido entre las dos filas, casi por mitad. Me facilitaron el manual para seguir la vigilia. El jefe del turno nos indicó la página donde se iniciaba la vigilia. Recordarás que me orientaste para que buscara, en el índice, donde podía encontrar la página correspondiente a los misterios del Rosario, que tocaba ese día.

Jorge: ¿Te parece demasiado perfeccionista?

Fernando: No, no, es que me sorprendió que todo funcionara como un reloj. Durante el rezo del Rosario, hacía mucho tiempo que no lo rezaba, cada uno de los asignados recitaba el misterio que le habían asignado y leía una introducción al misterio. Nunca había presenciado algo parecido y eso está muy bien porque, de alguna manera, te sitúa en el contexto del misterio del Rosario. Tener delante y leer para mí, el texto que el compañero hacía en voz alta, está muy bien porque resonaba en mí como un eco de mis propias palabras. Ese texto que precede al rezo del misterio, de alguna manera, te traza como un perfil de la situación que contemplas.  Otra cosa que observé es el rezo cadencioso de los padres nuestros, la avemarías y los glorias, sin prisas, como recreándose en el rezo. La verdad no había tenido nunca esa experiencia.

Jorge: Me alegro que el rezo del Rosario te haya deleitado ¿Qué otras cosas experimentaste?

Fernando: Espera que quiero decirte algo más sobre el Rosario. Yo creía que esa repetición reiterada de avemarías, era aburrida y cansina; había en mí un cierto rechazo al rosario. Mi madre, siendo un niño, me “obligaba” a rezarlo, cuando lo que yo quería era irme a jugar. Yo recitaba mecánicamente los rezos y con rapidez para terminar pronto. He podido percibir, quizá porque uno ya es mayor y piensa lo que hace o dice, he podido percibir digo que el rezo pausado, pensando en lo que se dice no es nada, pero que nada aburrido. Todo lo contrario. He aprendido una forma nueva de rezar que da actualidad al rezo. Es posible que tenga que agradecerle a mi madre que me obligara aunque a mí me molestara y por tal razón se generara en mí una cierta aversión. Pero, de no ser así, al no haber tenido hábito en los rezos, en la niñez que es donde todo queda grabado y nada se olvida, ahora no hubiera sido capaz de detectar y encontrarme con esa experiencia gozosa.

Jorge: Muy bien: Ahora te toca responder a la pregunta ¿Qué otras cosas experimentaste?

Fernando: El orden y el silencio. Verás cuando uno de los adoradores, recitó las letanías y concluyó con una oración por las intenciones del Papa, se hizo un silencio total. Un silencio reconfortante a la espera de que el sacerdote se acercara al altar para iniciar la celebración de la Eucaristía.

Jorge: Todo lo que hemos comentado hasta ahora no son más que actos preparatorios para la vigilia que empieza realmente ahora. Cuando hay un sacerdote que celebra la Misa, ésta se engarza, por así decirlo con el rezo de las Vísperas.

Las Vísperas

Fernando: ¿Qué son las Vísperas?

Jorge: ¡Jesús! Me escopetas una pregunta, así, a bote pronto, cuya respuesta no es simple. Pero voy a intentar darte una respuesta rápida que sirva para lo que nos ocupa; ya tendremos tiempo de entrar en más detalles. En primer lugar, se llama víspera a todo aquello que precede a algo. Particularmente al día que precede a una fiesta. La Iglesia tiene prescrito lo que podíamos llamar la oración oficial que recibe el nombre de Oficio Divino o Liturgia de las Horas. Pues bien, las Vísperas es una de las partes del Oficio Divino que se rezan al final del día. Al anochecer.

Fernando: Ya me di cuenta. El sacerdote, se acercó al altar, hace la salutación inicial y, antes del acto penitencial se aparta a un lado.

Jorge: Y se inicia el rezo de las Vísperas que comienza con una invocación inicial que la hace quien la preside. Cuando hay un sacerdote, (no siempre es posible contar con ellos, dada la escasez de sacerdotes), la presidencia del rezo le corresponde por derecho propio y si no hay sacerdote la presidencia la ejerce, generalmente, el jefe de turno o la persona en quien haya delegado.

Fernando: Observé que en la capilla se formaron dos grupos, separados por el pasillo central.

Jorge: Desde el principio de la Adoración Nocturna, se le llamaron coros. El coro de la derecha y en él, uno de los adoradores más experimentados, lleva la dirección de ese coro. Lo mismo ocurre con el coro de la izquierda. Porque el rezo, como pudiste comprobar, se hace de modo alternativo empezando, siempre, por el coro de la derecha.

Fernando: A mí me prestaron un manual y me indicaron la página donde empezaba y lo fui siguiendo sin darme plena cuenta de lo que ocurría. Unas veces estábamos de pie y otras, sentados ¿Por qué?

Jorge: El ritual de la oración de la Iglesia es muy preciso. Una vez hecha la invocación inicial se sigue un himno preparado para ser cantado que es como quedaría bien. Y es lo que se hace en los monasterios. Sin embargo los adoradores no nos caracterizamos por nuestras excelencias musicales así que se recita a dos coros. El Himno se canta o recita de pie.

Fernando: ¿Y que sigue después?

Jorge: Después sigue la salmodia que se reza con todos sentados.

Fernando: ¿Qué es la salmodia?

Jorge: La salmodia la constituye un conjunto de dos salmos y un cántico, cada uno de los cuales se empieza y concluye con una antífona que en cada salmo o cántico, y cada tiempo, es distinta y guarda relación con el oficio del día.

Fernando: ¿Qué diferencia hay entre un salmo y un cántico?

Jorge: La procedencia. Los salmos provienen del libro de los salmos y el cántico se extrae de los Libros del Antiguo y Nuevo Testamento. Quisiera hacerte una precisión. Observa que, aunque no viene escrito en el Manual, todos los salmos se concluyen con el Gloria al Padre….

Fernando: Sí, cierto. También me di cuenta que la antífona la recitábamos todos juntos. Leí en el manual que, después de la antífona con la que se cierra la lectura de un salmo, pide: “Breve pausa”. Sin embargo la pausa fue muy corta ¿Por qué tan corta que no da tiempo a casi nada? ¿Qué finalidad tiene esta pausa? 

Jorge: El recitado de los salmos así como las oraciones y lecturas deben hacerse despacio y al unísono. No hay prisa. Leyendo de esta forma nos vamos dando cuenta de la significación de lo que leemos. Pues bien, cuando se recita la antífona, que cierra el salmo, se aconseja disponer de unos minutos para reflexionar; reflexionar sobre lo leído, de modo que podamos sintetizar e interiorizar, en una frase corta, las ideas básicas que contiene el salmo y la antífona.

Fernando: Pero para hacer eso, hay que saber hacerlo.

Jorge: Dirás, mejor, que hay que estar ejercitado.

Fernando: Eso, sí.

Jorge: Ese ejercicio mental lo tiene que hacer cada uno. Al principio parece que cuesta. Como todo. Imagínate que quieres hacer un ejercicio físico y llevas mucho tiempo sin hacerlo ¿Qué ocurre? Al principio es cansado y fatigoso. Salen agujetas que casi te inmovilizan. Cuanto más ejercicios hagas, manteniendo la regularidad, más cómodos y satisfactorios te son, llegando incluso a hacerse imprescindibles. Vamos, que no puedes pasar sin ellos. Lo mismo ocurre con la reflexión personal tanto si es espiritual como sobre cualquier asunto intelectual. La reflexión espiritual recibe el nombre de meditación.

Fernando: Conforme.

Jorge: Volviendo a las vísperas. Si como dijimos el rezo de las Vísperas se une a la celebración de la Misa, después de recitado el cántico, se continúa. Como pudiste observar, se sigue con la Liturgia de la Palabra, para lo cual el lector se sube al estrado y procede a las Lecturas que correspondan al día. El Sacerdote continúa con el Evangelio, la homilía y sigue con la celebración. Después de la comunión y como acción de gracias se recita, de pie y a dos coros, el Magnificat.

El Magnificat

Fernando: ¿Qué es el Magnificat y por qué se llama así?

Jorge: Si lees el Evangelio de San Lucas, en su capítulo I se narra los tiempos que preceden al nacimiento y la infancia de Jesús. La Virgen, después del Anuncio del Ángel, fue a una ciudad de la montaña a visitar a su prima Isabel que estaba encinta de seis meses. Al ver a la Virgen, el niño da saltos en el vientre de Isabel quien compone lo que se repetirá por los siglos como el Avemaría. La Virgen le contesta “Proclama mi alma la grandeza del Señor….” Y continúa. Lo mejor es que lo leas directamente en Lucas 1 46-55. Pues bien: La lengua oficial de la Iglesia es el latín y hasta el Concilio Vaticano II, la Misa se celebraba en latín; así también con la Liturgia de las Horas. El pasaje evangélico citado, en latín se expresa así: “Magnificat anima mea Dominum…” De ahí que se siga designando a ese pasaje con la palabra primera en latín de las pronunciadas por la Virgen a su prima Isabel: “Magnificat”. Se trata de una forma de acción de gracias para después de la comunión. Previamente a su recitado se expone el Santísimo. Finalizada la celebración eucarística se procede a la presentación de adoradores. 

Fernando: Te aseguro que leeré con detenimiento y meditaré ese pasaje del Evangelio donde se incluye el Magníficat ¿Por qué la presentación de adoradores?

Jorge: Verás, desde el principio se consideró que los adoradores componían la guardia real nocturna del Santísimo Sacramento. Es más antes de la reforma litúrgica la presentación se hacía de esta manera: “¡Soberano Señor Sacramentado! Presente está la Guardia Real Nocturna de Vuestra Divina Persona” y continuaba la lectura de la presentación, todos a coro. Con la reforma litúrgica se hacen diversas presentaciones con igual significación pero con un lenguaje más próximo y menos solemne. La presentación se hace de rodillas. En el manual encontrarás diversos textos cuya lectura y meditación te recomiendo.

Presentación de adoradores y Oficio de Lectura

Fernando: Y que sigue después.

Jorge: La presentación de adoradores es la introducción al turno de vela que se inicia con el invitatorio que es comunitario con todos los asistentes. Con los adoradores de pie, el Presidente hace la invocación que responden todos. A continuación el salmista lee la antífona propia de cada tiempo y los salmos a los que, el resto de adoradores, responden con la antífona. Terminado el invitatorio se inicia el turno de vela.

Fernando: Recuerdo que, en ese momento, los adoradores se retiran y solo queda en la capilla un grupo reducido. Por cierto, no tengo por menos que insistir en lo que dije al principio de nuestra conversada: El silencio y el recogimiento que sigue a los que se quedan y a los que se van que se retiran con mucho orden, haciendo la genuflexión doble ante el Santísimo.

Jorge: En cualquier Iglesia, el lugar donde está reservado el Santísimo se distingue porque hay una lámpara encendida. A su paso ante él, cualquier cristiano debe hacer, salvo imposibilidad física, una genuflexión simple. Un cristiano con espíritu eucarístico lo hace de modo concentrado, con sentido de adoración. Cuando el Santísimo está expuesto, se hace genuflexión doble y como he dicho antes, salvo imposibilidad física. Esa manifestación de adoración es consustancial con el adorador y es costumbre en todos los lugares de la tierra. Volviendo al turno de vela, en la sesión preparatoria, los asistentes fueron divididos en los tres turnos de adoración en que se descompone la vigilia; los que quedan después del Invitatorio son los que han de adorar en el turno 1º.

Fernando: El turno de vela se divide en dos partes, una de oración colectiva y otra de oración personal.

Jorge: En efecto: El turno de vela se comienza con un himno y la salmodia, semejante a lo que hemos dicho para el rezo de las vísperas. Terminada la salmodia, el lector proclama dos lecturas. Una bíblica del Antiguo y nuevo Testamento, pero no de los Evangelios. La segunda es de algún texto del Magisterio, bien de la Patrística o de alguna encíclica.

Fernando: ¿Qué es la Patrística?

Jorge: La Patrística es el nombre que reciben los escritos doctrinales de los llamados Padres de la Iglesia que expusieron, mediante escritos, homilías y sermones, un cuerpo de exposición del cristianismo y que constituyeron además de la formación de las conciencias cristianas un baluarte defensivo ante las herejías. Frecuentemente se hace referencia a ellos en los asuntos doctrinales. 

Fernando: ¿Recuerdas algunos nombres?

Jorge: Claro que sí: Clemente de Alejandría, Gregorio de Nisa, por cierto mencionado recientemente por el papa, Orígenes, Ireneo de Lyón, San Agustín, etc.

Fernando: No tendré más remedio que aprestarme a leer cosas de estos Padres. Pero sigue explicándome lo del turno de vela.

Jorge: Las lecturas vienen precedidas por un responsorio breve que recita el salmista y los demás responden. Los domingos se recita el Te Deum a dos coros.

Fernando: Te Deum ¿Qué es el Te Deum?

Jorge: El Te Deum es un himno de alabanza a Dios que se canta en las fiestas solemnes. Por eso, en la Adoración Nocturna, solo se recita los domingos. Su nombre, como el Magnificat, le viene por las dos primeras palabras en su versión latina que dice: “Te Deum laudamus, te Dominum confitemur”, que se traduce así: “A ti Dios te alabamos, a ti Señor te reconocemos”. Después del Te Deum si fuera domingo o al final de las lecturas si no lo es, el que preside concluye con una oración final. El resto del tiempo hasta el relevo por otro turno, que viene a ocupar una media hora, se dedica a la oración personal y en silencio

Fernando: ¿Hay que seguir rezando pero solos?

Jorge: No. Verás, Trelles… No, no me preguntes por Trelles porque no te voy a hablar de D. Luís hoy, si quieres, será objeto de otra conversación. Trelles decía: “El rezo es muy importante y trascendental, así como la meditación de la 2ª media hora” [Trelles y el Espíritu de los Ritos, pág 65]. Para continuar diciendo: “El culto interno de la adoración es la oración mental” [Trelles y el Espíritu de los Ritos, pág. 72].

En la segunda media hora que postula Trelles, es cuando el adorador se queda a solas y en silencio ante la Custodia. Ese tiempo de oración personal es muy importante para el adorador. En el silencio de la noche, es en esos momentos cuando se establece ese diálogo de ida y vuelta que se desarrolla desde el silencio y el ensimismamiento. Hay que aprovechar esos minutos preciosos. Cuando falta el ejercicio mental parece como si la mente se bloqueara sin saber que pensar. En situación de inexperiencia se puede recurrir a textos apropiados, bien escritos de Trelles que hay bastantes publicados u otros que ayuden a la oración mental. El manual incluye algunos textos que pueden ayudar a la meditación.

Fernando: Veo que me falta mucho que aprender.

Jorge: Eso nos falta a todos. También nos falta por mencionar las preces expiatorias.

Fernando: ¡Ah, sí! Cuando estaba para acabar el tiempo nuestro de vela, el que dirigió el rezo, rompe el silencio para llamarnos a rezar lo que llamas preces expiatorias ¿Qué son y por qué se llaman así?

Jorge: Decía Trelles: “Vemos tan claro como la luz del mediodía que tal es nuestra vocación como adoradores: Orar y meditar, expiar, satisfacer y reparar, interceder y compensar los ultrajes que recibe el augusto sacramento” [Trelles y el Espíritu de los Ritos, pág. 92] En esta corta frase se resume el fundamento de la Adoración Nocturna. Expiar consiste en  borrar las culpas y una purificación por medio de algún sacrificio. Con las preces expiatorias pedimos perdón por nuestros pecados y nos unimos a Cristo en su Sacrificio. Es buena ocasión para recordar que debemos estar atentos en nuestra vida para ir podando todo aquello que entorpece nuestro buen hacer.  

Fernando: Insisto de nuevo: Veo que me falta mucho que aprender.

Jorge: Insisto yo también todos tenemos muchos que aprender y cuanto más mayores seamos, más nos falta por aprender. El aprendizaje es una actitud permanente del ser humano que ha de mantener ¡Siempre! Se desarrolla con el ejercicio sistemático y mantenido. Intenta en algún momento algún ensayo al respecto y verás como, poco a poco, iras degustando las excelencias de la reflexión ordenada que podrás transformar en meditación.

Fernando: Espero conseguirlo. Yo estuve haciendo el segundo turno y entré con mi grupo a relevar al primero. Después el tercer turno nos relevó a nosotros. Todo en silencio, con un orden completo. Unos veinte o veinticinco minutos antes de la hora de finalizar, los que habíamos en la sala, que habíamos velado en los turnos anteriores, entramos a la capilla y nos unimos a los del tercer turno para rezar juntos Laudes ¿Qué son Laudes?

Laudes

Jorge: La palabra laudes significa elogio, alabanza. Se trata entonces de una oración de alabanza a Dios. Laudes es la segunda hora del oficio divino. La primera es maitines. Se reza muy de mañana después de maitines; todavía, en la Adoración Nocturna, se conserva la tradición de rezarlas al término de la vigilia. Esto tenía significación, por tanto, antes de la reforma litúrgica después del Concilio, cuando la vigilia duraba toda la noche y se concluía hacia las siete de la mañana. Ahora la vigilia se termina hacia las tres de la madrugada y los adoradores se van a casa a dormir parece más adecuado el rezo de Completas.

Fernando: ¿Qué son las Completas?

Jorge: Recibe el nombre de Completas a la última hora del oficio divino; son las oraciones que se hacen antes de retirarse a dormir. Es por eso que parezca recomendable sustituir, en nuestras vigilias, el rezo de Laudes por el de Completas que son las que terminan las horas canónicas del día. Pero sigamos hablando de Laudes. De la misma manera que en las Vísperas se recita el Magníficat, Laudes incluye el Benedictus.

Benedictus

Fernando: Cuando surgió el Magníficat al hablar de Vísperas  te pregunté ¿Qué es el Magnificat y por qué se llama así? Ahora te pregunto ¿Qué es el Benedictus y por qué se llama así?

Jorge: Mi respuesta entonces fue: “Si lees el Evangelio de San Lucas, en su capítulo I se narra los tiempos que preceden a la infancia de Jesús. La Virgen, después del Anuncio del Ángel, fue a una ciudad de la montaña a visitar a su prima Isabel que estaba encinta de seis meses”. Después de la escena que te describí con el recitado del Avemaría y el Magníficat, cuenta el Evangelio que la Virgen se quedó con ella durante tres meses, y es de suponer para acompañarla en el parto, y luego se volvió a su casa. Relata el Evangelio, a continuación, el nacimiento de Juan que luego sería denominado el Bautista y su padre, Zacarías, al tomar el niño en el templo recita: “Bendito sea el Señor Dios de Israel, porque ha visitado y redimido a su pueblo…” Y continúa. Lo mejor es que lo leas directamente en Lucas 1 68-79 o en el manual. Pues bien; como te dije, la lengua oficial de la Iglesia es el latín y hasta el Concilio Vaticano II, la Misa se celebraba en latín; así también con la Liturgia de las Horas. El pasaje evangélico citado en latín se expresa así: “Benedictus Dóminus Deus Israel” De ahí que se siga designando, a ese pasaje, con la palabra primera en latín de las pronunciadas por Zacarías: “Benedictus”. Como alabanza a Dios antes de la despedida.

Fernando: Pero la vigilia no concluye con el Benedictus.

Jorge: No, después del Benedictus se rezan unas preces que concluyen con un padrenuestro y una oración del que preside. A continuación si quien preside es un sacerdote, como el Santísimo ha estado expuesto durante toda la vigilia, el sacerdote da la bendición con Él y reserva. En caso de que haya presidido la vigilia un seglar, reserva directamente sin bendición, claro, que ésta es potestativa del sacerdote.

Fernando: Una vez el Santísimo reservado se dijeron unas palabras en latín.

Jorge: Sí. Se trata de un signo final de adoración “Adorémus in aeternum Santísimum Sacramentum” cuya traducción es sencilla: “Adoremos por siempre al Santísimo Sacramento”.

Fernando: Luego, se apagaron las velas, se dejó el altar como estaba, recogimos nuestras cosas rezamos una salve a la Virgen como despedida.

Jorge: La Adoración Nocturna es fundamentalmente eucarística y por serlo es mariana. Los adoradores debemos tener, tenemos, una especial devoción a la Virgen María, de ahí el rezo meditado del Santo Rosario y, como nos vamos, como buenos hijos, nos despedimos de nuestra Santa Madre con una Salve. Después nos despedimos de nuestros compañeros y hermanos adoradores hasta la próxima vigilia y cada cual se recoge a su casa.

Fernando: Y esa noche se duerme poco.

Jorge: El adorador, en su trabajo, no debe dar señal de fatiga, ni la parte de la noche que ha pasado en vela, debe significar disminución en el cumplimiento de sus obligaciones. Si algo debe traslucir es la felicidad derivada de ese encuentro con Jesús Sacramentado y estará, seguro, impaciente porque llegue el próximo día de vigilia. A esa felicidad interior, sentimiento difícil de explicar, es lo que Trelles llama “El salario de la noche” Ya hablaremos detenidamente de eso. En fin ¿Qué conclusión sacas de todo lo hablado?

Fernando: Me ha sido provechosa e ilustrativa la conversación. Te aseguro que seguiré asistiendo a las vigilias e intentaré penetrar en el espíritu de la Adoración Nocturna. Leeré, poco a poco, el manual incluyendo en la lectura lo escrito en letras rojas, que es donde el Manual da las instrucciones y los avisos. Intentaré así imponerme bien en todo el proceso que se sigue. He visto que el Boletín señala el Esquema a seguir por cada turno en su vigilia. Como soy novato, para no andar un poco perdido durante la vela leeré, previamente, antes de ir, todo lo que después recitaremos en grupo. De esa manera iré como si fuera al colegio con los deberes hechos y es posible que me ayude en la meditación ante el Santísimo.

Jorge: Esa es una buena idea. Leer previamente y solo, lo que después recitarás en grupo, te prepara verbal y mentalmente para lo que después vas a hacer y, si lees con atención, penetrarás en los entresijos del mensaje que contiene y te facilitará, seguro, la vigilia y sobre todo, te dará pautas para la segunda media hora de oración-meditación ante el Santísimo.

Fernando: Espero que volvamos a tener un coloquio semejante.

Jorge: Por mí no ha de quedar

Fernando: Ni por mí. Gracias.

Jorge: Gracias a ti.

Lectura del Manual:

Fernando cumplió la promesa hecha a Jorge de empezar la lectura del manual. Con detenimiento y parsimonia ha iniciado su lectura por donde se empiezan las cosas, por el principio. El manual es de 1983 en su edición de 1996 que no diferirá de las anteriores. Con material suficiente para poder iniciar un diálogo con Jorge, Fernando ha promovido un encuentro con él, antes de la próxima vigilia; así espera sacar más fruto de ella.  Y comienza el diálogo:

Fernando: Como te dije, la he emprendido con el manual. Su título, en letras doradas, aparece en el canto y en la portada. También en la primera página sin ningún distingo: Manual de la Adoración Nocturna de España. Tiene impreso el distintivo de la Adoración Nocturna; ese distintivo se lo ponían los adoradores en la solapa al empezar la vigilia y que se quitaban al concluir.

Jorge: ¿Y que has sacado en concreto?

Fernando: ¡Qué impaciencia por entrar al tema! Antes de contestar a tu pregunta, déjame que te explique mis observaciones. En la segunda página, aunque no tiene indicación, he supuesto que es la segunda lo mismo que supuse la primera, porque a la siguiente aparece III; así, con números romanos, en la parte inferior donde se escribe la paginación de los libros. Pues bien, al principio de la página II, se lee: Nihil Obstat: El censor, Lic. Francisco Muñoz Alarcón. Barcelona 2 de diciembre 1983 ¿Qué significa esto?

Jorge: Verás. La Iglesia, para preservar la pureza de la doctrina, tiene instituida la censura eclesiástica que consiste en someter, al juicio de un especialista, el texto para certificar o no que su contenido no se opone a la Doctrina de la Iglesia. Cuando algún párrafo o concepto se opone a la Doctrina, lo señala y propone algún texto alternativo. En este caso el especialista, que aparece en la impresión como censor es  el Licenciado Francisco Muñoz Alarcón, quien ha efectuado su dictamen  en Barcelona el 2 de diciembre 1983. El Nihil Obstat es la forma latina de decir: “Nada impide” su publicación.

Fernando: Por eso aparece después: Imprímase  † Ramón Daumal Obispo Auxiliar y Vicario General. Y una autorización para usar los textos de la Comisión Episcopal de la Liturgia. Luego viene la propiedad del original lo que se conoce como copyright: Adoración Nocturna de España con la fecha y domicilio. 

Jorge: Eso está muy bien pero vuelvo a la pregunta inicial: Además de la información sobre la propiedad y el Nihil Obstat ¿Qué más cosas merece tu comentario.

Fernando: La página III y IV la dedica a la presentación del libro y hay algo en ella que me llama la atención.

Jorge: ¿Qué es lo que te ha llamado la atención?

Fernando: Que la presentación no tiene firma. No se sabe quien lo ha escrito.

Jorge: Es de suponer que sea alguien del Consejo Nacional de la Adoración Nocturna y que sea el mismo Consejo quien lo respalde. Creo yo.

Fernando: Me resulta un poco chocante que no se sepa quien presenta el manual. Pero bueno ellos sabrán.

Jorge: Bien. Continúa.

La Reforma Litúrgica

Fernando: Empieza la presentación señalando que es el tercero que se edita después de la reforma litúrgica promovida por el Concilio Vaticano II

Jorge: Sí, el Concilio promovió una reforma litúrgica en las formas, sobre todo por el uso de las lenguas vernáculas.

Fernando: ¿Qué son las lenguas vernáculas?

Jorge: Se llama así a la lengua de cada país. Antes del Concilio la Misa se celebraba en latín. Creo que te he dicho en otra ocasión que el latín es la lengua oficial de la Iglesia. También se desarrollaban en latín otras ceremonias. En el Concilio Vaticano II, que fue un Concilio ecuménico, se creyó oportuno modificar la liturgia autorizando el uso de la lengua de cada país. El propósito que animaba a los padres conciliares fue el acercamiento de la Liturgia al pueblo. El latín no es una lengua de conocimiento general, solo algunos eruditos la conocían y la conocen. Para poder entenderlo, los misales se escribían en dos columnas, una en latín y la otra en la lengua del lugar. Carecía de sentido mantener la Liturgia en una lengua desconocida. Imagínate las lecturas en latín, sin entender nada de lo que se decía. Fueron suprimidos algunos salmos iniciales y se introdujo el saludo de la paz entre los fieles. También se cambió la posición del sacerdote. Antes del Concilio el sacerdote miraba hacia el Altar y daba la espalda a los fieles; ahora, como has comprobado, el Altar queda entre el sacerdote y los fieles como si se estuviera alrededor del Altar. La reforma litúrgica con el uso de las lenguas vernáculas, la posición ante el Altar y otras, cumplió sus objetivos: Acercar mucho más al pueblo a la celebración y no afectó, como no podía ser menos, a las partes esenciales de la Misa.

Fernando: Lo de la reforma litúrgica del Concilio Vaticano II nos ha desviado un poco de que estamos hablando del manual y vamos a tener que seguir desviados porque ¿Qué es un Concilio?

Los Concilios

Jorge: La Iglesia cuando quiere tratar sobre asuntos que le afectan se reúne. En tales reuniones participan, generalmente, los Obispos. A tal reunión se le llama concilio. El Concilio recibe el nombre del lugar donde se ha celebrado. Así los de Toledo. La importancia de los asuntos tratados depende de la territorialidad de los asistentes. Los más importantes son los concilios ecuménicos que reúnen a todos los obispos de la Tierra. En la Iglesia se han celebrado 21 concilios Ecuménicos. El primero, el de Nicea y el último el Vaticano II. Sería interesante que fueras leyendo los documentos que el concilio generó. Hay buenas ediciones en libros pero tú, como persona actual y actualizada, que manejas la Informática, puedes encontrarlos en Internet. Si te animas con esas lecturas podemos tener abundantes temas de conversación.

Adoración Nocturna y Oficio Divino

Fernando: Volvamos de nuevo al manual y a su presentación que resalta la tradición de la Adoración Nocturna rezando el Oficio Divino anticipándose a la renovación litúrgica.

Jorge: En efecto. El rezo del Oficio Divino era obligación de los clérigos y prácticamente vedado a los legos, laicos o seglares. En la Adoración Nocturna en España, Trelles introduce el rezo del Oficio Divino solicitando las debidas licencias del Obispo en aquellas diócesis donde abría secciones o turnos de adoración. El Concilio recomienda a los seglares, en la medida del tiempo de que dispongan, el rezo del Oficio o parte de él. Por eso la Adoración Nocturna al promover el rezo de las Horas en sus vigilias se adelantaba en casi un siglo a lo que el Concilio consagró como muy recomendable. Si tienes interés por ello, en Internet hay ya bastantes páginas a través de las cuales te puedes unir a otros cristianos en el rezo del oficio Divino. 

Fernando: Visitaré esas páginas y así adquiriré información más amplia sobre el asunto. Sigamos con la presentación que habla de Vigilias Ordinarias y Extraordinarias.

Jorge: Las Vigilias Ordinarias son las de cada mes. Por tanto 12. Las Extraordinarias son las del Jueves Santo, Corpus Cristi y la de Difuntos en las que se mantiene alguna parte de la Liturgia de las Horas. La de Fin de Año no es propiamente una Vigilia, se denomina Ejercicio de Fin de Año y es una tradición de los adoradores de salir del año viejo y entrar en el nuevo adorando a Jesús Sacramentado. También está la Vigilia de Espigas, que celebra, una vez al año. A principios del verano todos los adoradores de la Diócesis se reúnen, cada año en un lugar, dura toda la noche y por la mañana se hace una procesión con la Custodia para bendecir los campos. 

Fernando: En la presentación no habla de la Vigilia de Espigas.

Jorge: Es cierto. Pero aunque no la mencione la presentación, el manual las contempla. Mira el Índice y comprobaras con las llamadas vigilias especiales. Cuando llegues a ellas en la lectura del manual la comentaremos con amplitud.

Fernando: Muy bien. También se habla en la presentación de la inclusión de elementos devocionales, cánticos en español y latín, y algunas reflexiones para ayudar a la meditación en la oración privada y concluye con unas recomendaciones a los adoradores para que sigan con fidelidad y devoción lo propuesto en el manual.

Jorge: ¿Y qué más has visto?

Alocución de  Juan Pablo II a la Adoración Nocturna

Fernando: A la presentación sigue la “Alocución de Su Santidad el papa Juan Pablo II a la Adoración Nocturna de España”

Jorge: ¡Ah! Sí. La pronunció en su primera visita a España, en octubre de 1982, en una vigilia Extraordinaria Nacional celebrada en la parroquia de Nª Sª de Guadalupe de Madrid.

Fernando: El Papa empieza la alocución diciendo "¡Dios está aquí! ¡Venid, adoradores!¡Adoremos, a Cristo Redentor!"

Jorge: Sí, son estrofas del himno del XXIII congreso Eucarístico Internacional celebrado en Madrid en 1911 y que luego se adoptó como Himno de la Adoración Nocturna. Hay otros himnos como el del Congreso Eucarístico Internacional de Barcelona de 1952, cuya letra empieza “De rodillas Señor ante el Sagrario…” que no arraigó entre los adoradores, en cambio el “Cantemos al Amor de los Amores” ha pervivido y se tiene, prácticamente, por nuestro himno.

Fernando: En su alocución Juan Pablo II, entre otras cosas, nos alienta a una honda piedad eucarística, porque “La Iglesia y el mundo tienen una gran necesidad del culto eucarístico” y termina con la salutación de los adoradores: “Alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar

Jorge: Es de suponer que los presentes en esa alocución, contestaran al unísono “Sea por siempre bendito y adorado”. Ese es el saludo de los adoradores entre sí. El Papa trabuca un poco el saludo que es: “Adorado sea el Santísimo Sacramento del Altar” y la respuesta “Sea por siempre bendito y adorado/alabado”. Este saludo se está diluyendo entre los adoradores. Sería interesante desarrollar una campaña para recuperar nuestro saludo. Y ¿Qué más has visto?

Fernando: Una oración de Juan Pablo II para la Adoración Nocturna, una especie de presentación de adoradores en la que hace referencia a la FE, la ESPERANZA, el AMOR. Creyendo, esperando y amando te adoramos. Dice.

Jorge: ¿Has visto algo más?

Ordenación de la Plegaria

Fernando: Sí. Lo que sigue en el manual es “ORDENACIÓN DE LA PLEGARIA”. Habla de la Liturgia de las Horas y los elementos constitutivos: Himno. Antífonas. Salmos. Cánticos. Lectura Bíblica. Lectura patrística. Silencios. Cánticos evangélicos. Preces. Moniciones breves. No hago ninguna descripción de este apartado porque hablamos de ello en anteriores conversadas.

Jorge: Me parece muy bien. Sigue:

Esquema de una vigilia ordinaria

Fernando: En el manual que estoy usando, que como ya te dije me lo han prestado hasta que no tenga el que he pedido, en ese manual, digo, veo que en EL ESQUEMA DE UNA VIGILIA ORDINARIA, está escrito a mano, porque no figura impreso: 0: Oración inicial y más abajo,   1’: Rezo del Santo Rosario y en el 4: Turno de Vela: Preces expiatorias y al final, la despedida mariana. Todo eso, que no figura, impreso, lo tiene manuscrito.  Teniendo en cuenta esas anotaciones manuscritas,  EL ESQUEMA DE UNA VIGILIA ORDINARIA quedaría conformado así: 

0      Oración inicial

1      REUNIÓN PREVIA

Recepción de asistentes

Preparación de la celebración Litúrgica

Información de interés para los adoradores

Tema de reflexión

1’      Rezo del Santo Rosario   

2      REZO DE VÍSPERAS Y CELEBRACIÓN DE LA EUCARISTÍA 

3      EXPOSICIÓN DEL SANTÍSIMO Y ORACIÓN DE PRESENTACIÓN DE ADORADORES 

4      TURNOS DE VELA

Oficio de Lectura

Silencio para la oración personal

        Preces expiatorias 

5      REZO DE LAUDES

6      BENDICIÓN Y RESERVA

7      DESPEDIDA MARIANA. 

Jorge: Por lo que me dices se ve que quien te ha prestado el manual afina y es bastante observador.

Fernando: A mí me parece bien; todo lo que ha escrito a mano se ha desarrollado en las vigilias, luego está bien advertirlo para que en sucesivas ediciones se corrija. A mí me parece que es un lector atento y debe ser así. Todos debemos ser lectores atentos, no solo del manual sino de cualquier lectura y extraer así, el máximo jugo de lo que se  lee ¿No te parece?

Jorge: Estoy de acuerdo contigo. Muy bien, prosigamos.

Fernando: A continuación pasa a desarrollar todos los apartados que te he dicho y que no voy a desgranar porque ya hemos hablado de ello en anterior conversación. Ahora me explico mi observación de que cada uno sabía lo que tenía que hacer. También he observado que las notas manuscritas en el manual eran atinadas porque, en el desarrollo de los puntos del esquema no aparecen reseñados los detalles manuscritos. Al final del desarrollo de la vigilia hay un apartado denominado “Memoria de María Virgen” en el que menciona el rezo del Rosario y la despedida de la vigilia con un canto mariano. Pero es al final, lo cual justifica el que apareciera manuscrito.

Jorge: ¿Y que más has visto?

Fernando: Dedica un apartado a la Reunión preparatoria en la que da las instrucciones para su desarrollo, con abundante letra roja, que son las instrucciones. Se distinguen las instrucciones en el manual por su letra roja que la hacen particularmente visible. Yo me las he leído con detenimiento para saber así a qué atenerme. Lo leeré con frecuencia hasta que consiga hacerlo automáticamente y no tener que andar preguntando al compañero. No me resulta, tener que molestar al que está a mi lado y romper el silencio preguntando ¿Ahora qué página toca? Otra cosa interesante de resaltar es que los adoradores, que lo han llevado, se ponen el distintivo, después de besarlo, con una invocación muy bella “Señor: Tu yugo es llevadero y tu carga ligera; dame tu gracia para llevarla dignamente” Aquí sí. Aquí incluye la oración preparatoria. Hay varios errores tipográficos que el “observador”, como tú dices, tiene señalados con lápiz. Por ejemplo dice “hora conveniente” cuando debía ser “hora convenida” o “Sin pecado concenida” cuando debía ser “Sin pecado concebida”

Jorge: Je, je. Pero eso no es importante

Fernando: Yo no digo que lo sea pero como lo he leído y está y me había propuesto comentarte el manual. Pues eso.

Jorge: Está bien, de acuerdo; ¿Qué vas a hacer ahora?

Fernando: Verás. En la primera charla que mantuvimos me explicaste, sobre la marcha, las distintas partes de la Vigilia. Con lo que he leído del manual te he dado mis impresiones de la primera parte. Como lo que viene después son las vigilias propias de cada tiempo y otras especiales, si te parece, me lo leeré completo y luego te doy mi visión conjunta. Por lo que he leído, ojeado,  hojeado y las conversaciones mantenidas he descubierto que todas las  vigilias tienen la misma estructura. Lo que varía son los contenidos. Eso es particularmente interesante porque la repetición del mismo esquema hace que, el adorador, se familiarice rápidamente con él. Sin embargo, cabe la posibilidad de convertirse en rutina derivada de esa propia repetición. Por tanto al variar los contenidos requiere una lectura en profundidad de los textos. Eso es lo que haré y luego te voy dando mis impresiones; eso exige: tiempo y reflexión.  

Jorge: Muy bien. Nos veremos en otra ocasión.

Vigilia del Corpus

Han pasado unos meses. Fernando se ha mantenido constante sin faltar una vigilia. Llegó la Vigilia Extraordinaria del Corpus Christi en la que le impusieron su insignia de Adorador Nocturno. Se reúne con Jorge y le cuenta sus impresiones.

Jorge: Enhorabuena. Te impusieron la insignia de adorador.

Fernando: Gracias. Sí.

Jorge: El Corpus es una fiesta grande en la Adoración Nocturna. Se conmemora la Institución de la Eucaristía. Aunque fue en la noche del Jueves Santo, en la Última Cena, cuando se instituye. Las circunstancias de ese día, que precede a la Crucifixión y Muerte del Señor, hacen que la familia cristiana, contemple en esas fechas el dolor de su Pasión y muerte que se glorifica con la Resurrección. Queda la celebración de la Institución de la Eucaristía, como fiesta, completamente oculta, como pendiente de un momento más propicio. Fue en el siglo XIII, si la memoria no me falla, cuando se instaura en la Iglesia la festividad del Corpus Christi. No voy a insistir en esto que desviaría lo que quisiera tratar contigo.

Fernando: Bueno. Sigue hablándome de la Vigilia del Corpus

Jorge: La Vigilia del Corpus tradicionalmente se celebra en la catedral y comienza por la tarde con el rezo de Vísperas. Generalmente, en nuestra ciudad, las dirige el Sr. Obispo. Después hay una pequeña fanfarria de cornetas y tambores y a las once se reúnen todos los adoradores a celebrar la vigilia y se invita a todos los cristianos que quieran acudir a ella. Es una circunstancia que se aprovecha para imponer la Insignia o distintivo a los nuevos adoradores, a los veteranos, a los veteranos constantes y a los veteranos constantes de asistencia ejemplar. 

Fernando: Vuelvo a decirte lo que te dije la primera vez que hablamos. Sigue impresionándome el orden, el silencio, el que todos hacen lo que hay que hacer en cada momento. Había dos adoradores que dirigían los rezos, las lecturas, los cánticos. Una especie de maestros de ceremonias que facilitan la liturgia. Sobre todo a los novatos como yo y a otras personas, que sin ser adoradores siguen la ceremonia con atención.

Jorge: Sí es cierto. Si te diste cuenta esta vigilia es más corta; poco más de dos horas. Se inicia con la celebración de la Eucaristía. Finalizada ésta, se procede a la imposición de insignias. El Secretario va leyendo los nombres de los que han de recibir el distintivo. En la parte alta de la escalinata del Altar se coloca el abanderado con la bandera. El Presidente del Consejo que es quien impone la insignia y un ayudante que porta las bandejas con las insignias y las credenciales. Una vez todos en la escalinata, por orden, van recibiendo su insignia y su credencial

Fernando: Yo, como adorador nuevo fui de los primeros en subir. Al entregarme la insignia, la besé. El Presidente me dijo unas palabras muy amables dándome la bienvenida. Después besé la bandera y me retiré al lugar anterior donde estaba y, una vez entregadas las insignias y credenciales a nuestro grupo, nos retiramos a nuestros respectivos sitios para seguir la celebración.

Jorge: Después de los nuevos sigue la imposición de la insignia de los Veteranos que son los que tienen 125 vigilias, al menos.

Fernando: Haciendo las cuentas, 125 vigilias significa que lleva casi diez años como adorador.

Jorge: Así es. Luego le siguen los Veteranos constantes que son aquellos que han hecho por lo menos 250 vigilias.

Fernando: Haciendo de nuevo las cuentas, 250 vigilias significa que lleva casi veinte años como adorador.

Jorge: Eso es.

Fernando: Y tú qué eres

Jorge: Veterano constante. No llevo la cuenta pero debo de andar cerca de las trescientas. A continuación les imponen las insignias a los Veteranos constantes con asistencia ejemplar, que son aquellos que han hecho por lo menos 500 vigilias.

Fernando: Nuevamente hago  las cuentas, 500 vigilias significa que lleva casi cuarenta años como adorador. Es una perseverancia verdaderamente ejemplar.

Jorge: En efecto. Este es el grupo menos numeroso. Además de la perseverancia, la edad y la salud son factores condicionantes. En este grupo es muy raro que se abandone, salvo una enfermedad grave que los postre en su casa y no pueda asistir a las vigilias por imposibilidad física. A los adoradores enfermos, que por causa de su enfermedad u otra grave que les impide asistir a las vigilias se les llaman honorarios y velan desde sus domicilios. A los adoradores enfermos hay que cuidarlos y atenderlos con preferencia. Sus oraciones y el ofrecimiento de su postración, como oración al Altísimo revierte, superabundantemente, sobre nosotros. El grupo de veteranos constantes de asistencia ejemplar  ha de ser minoritario porque la muerte los alcanza y reduce. Los abandonos voluntarios, que por diversas razones puede haber entre los adoradores, se dan, generalmente, entre los adoradores que no han alcanzado la insignia de veteranos. Te voy a contar una anécdota. Hace unos años murió un adorador constante de asistencia ejemplar. Contaba en su haber con 614 vigilias. Se incorporó en 1958 y falleció en 2004. 46 años como adorador. Si dividimos las 614 vigilias que hizo entre los 46 años que estuvo como adorador, arroja una media de más de 13 vigilias al año, lo que indica que además de las ordinarias hacía bastantes extraordinarias o que sus faltas eran escasísimas y seguro sería por enfermedad grave que le imposibilitara asistir a su turno o recuperar. Su ficha como adorador es un ejemplo para los demás adoradores.

Fernando: Desde luego. 46 años adorando al Señor sin interrupción, es una marca difícil de superar y que alcanzarán pocos.

Jorge: Desde luego. Lo que estoy seguro es que yo no la alcanzaré por imposibilidad biológica ya que me incorporé mayorcito.

Fernando: Por mi edad, y si persevero, puedo alcanzar esa cifra e incluso superarla. Espero que Dios me mantenga esta fe eucarística renacida. Pero has dicho una cosa que me sugiere la siguiente pregunta ¿Qué es eso de recuperar?

Jorge: Si por alguna circunstancia importante, un viaje, una enfermedad o algo parecido, no puedes asistir a la vela con tu turno, el Consejo autoriza a que puedas velar, dentro del mismo mes, en otro turno. El Secretario del turno con el que has hecho la vela comunica al Consejo a través del Acta o a tu turno, que has velado con ellos.

Fernando: Eso está bien. La flexibilidad es una virtud.

Jorge: Continuando con la Vigilia del Corpus, una vez concluida la ceremonia de entrega de insignias y distintivos, se Expone solemnemente al Santísimo y se hace el Oficio de Lectura correspondiente. Terminado éste se deja un rato, menor que en las vigilias ordinarias, de oración personal. Terminada ésta, se concluye la Vigilia con algún himno y nos despedimos. 

Fernando: A mí, que soy novato, se me pasó el tiempo como un relámpago.

Jorge: Me alegra. Es cierto; cuanto más gustas de lo que haces, cuando lo haces con orden, reposo y sosiego, el tiempo parece que no existe.

         Vigilia del Santísimo  Cuerpo y la Sangre de Cristo

Fernando se ha leído el manual, ha tomado algunas notas. Se ve que desea reiniciar sus conversaciones con Jorge  en cuya experiencia quiere beber para mejorar sus conocimientos y ahondar en su formación así como fortalecer la fe.

Fernando: Me he leído el manual en un primer intento. Espero volverlo a leer para ir calando en la significación de lo que en él, está escrito.

Jorge: Me parece muy bien. Cuéntame tus impresiones.

Fernando: Lo primero que sigue a lo que habíamos hablado, era la Vigilia titulada Oficio del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo. Las Vísperas comienzan con La Invocación Inicial y sigue el himno donde hay unos versos preciosos. Mira: “Adorad postrados/ este Sacramento/ Cesa el viejo rito; / se establece el nuevo. / Dudan los sentidos/ y el entendimiento/ que la fe lo supla/ con asentimiento.  

Jorge: Es cierto son unos bellos versos que en su sencillez están expresando que la Eucaristía es el Misterio de nuestra Fe. 

Fernando: Y como es un Misterio y un Misterio profundo donde el entendimiento encuentra un muro infranqueable, de ahí que sea la fe la que faculte el asentimiento a lo que parece inexplicable.

Jorge: Muy bien. Se ve que vas calando, poco a poco, en la significación de nuestras vigilias. Dime algo más.

Fernando: Después de la antífona, la salmodia empieza con el salmo 110. En el versículo 2 se lee: “Grandes son las obras del Señor dignas de estudio para los que las aman”. Es una invitación a mirar la creación y amarla y contemplarla. Es todo un tema de meditación.  

Jorge: En efecto. En el libro de los salmos encontrarás abundantes temas de reflexión. Incluso podían dividirse en partes de acuerdo con el estado anímico.

Fernando: Sigue, después, el salmo 147 y el cántico tomado del Apocalipsis en uno de cuyos versos nos invita, imperativamente: “estad alegres, cielos, y los que moráis en sus tiendas”. Es decir: la alegría es un imperativo para el cristiano.

Jorge: Buena conclusión y que más.

Fernando: Terminada la salmodia, la lectura breve la toma de la primera carta de San Pablo a los Corintios que reseña así (1Co 10, 16-17). Reseñar de donde se extraen las lecturas está bien. Así puedo ir a la Biblia y leer el texto en su contexto. El contenido del responsorio breve que lee el salmista está relacionado con el Magníficat a través de la Antífona: “les has dado un pan delicioso bajado del cielo, que colma de bienes a los hambrientos, y deja vacíos a los ricos hastiados”. Después del Magníficat continúa con las preces y las oraciones finales con lo que se concluye las Vísperas de las que hemos hablado en anterior diálogo.

Jorge: ¿Hay algo que te llamara la atención en la presentación de adoradores?

Fernando: Sí. Su inicio “Quédate con nosotros, Señor”. Me recordó una canción que cantábamos que decía así: “Quédate con nosotros tus hijos ¡Oh! Divino Jesús, te pedimos lo mismo que un día, los dos de Emaús”. No hace la cita pero supongo que ese principio está tomado del pasaje del Evangelio cuando dos de sus discípulos van camino de Emaús, después de ser Cristo Crucificado y les acompaña un caminante a quien reconocen al partir el pan.

Jorge: Sí, es posible que sea como dices.

Fernando: La Vigilia nocturna del día que comentamos comienza con el invitatorio que habla de las grandezas de Dios y, a las palabras del salmista, responden los adoradores con la antífona: “Venid, adoremos a Cristo, que es el pan de vida”.  En el himno con que se inicia el turno de vela hay un verso digno de destacar. “Te quedaste conciso,/ te escondiste concreto,/ nada para el sentido, todo para el misterio.” Es una forma de insistir en lo que comentamos antes: el gran misterio de nuestra fe, la presencia real de Cristo en las especies eucarísticas. Siguen los salmos 41 y 80 con sus respectivas antífonas, las lecturas del Libro del Éxodo y de las obras de Santo Tomás de Aquino y concluye con el Te Deum

Jorge: Recuerda que el Te Deum se canta o recita solo los domingos.

Fernando: Sí. Ya me acuerdo. Después sigue la oración conclusiva del turno de vela. En letra roja que es como advierte el manual de lo que hay que hacer, la recomendación del resto del tiempo para la oración personal en silencio y antes de concluir las hora de vela la oración en común de las preces expiatorias. Continúa con Laudes, el Benedictus, la oración y conclusión finales.

Jorge: Veo que has hecho bien los deberes que te impusiste.

Fernando: Seguiremos hablando del manual.

Ha pasado un tiempo prudencial. Fernando ya tiene su manual propio y ha devuelto el que le prestaron. Lo ha leído y estudiado lo suficiente como para reiniciar el diálogo sobre él. En un nuevo encuentro sosegado, el discurso es el siguiente.

Liturgia de las horas dominical

Jorge: Cuéntame tus nuevas impresiones.

Fernando: Te acordarás que nos quedamos en los comentarios sobre la vigilia del Cuerpo y la Sangre de Cristo. A continuación viene un conjunto denominado Liturgia de las horas dominical. 1. Salterio en cuatro semanas. Luego le sigue el calendario de las semanas que corresponde a cada uno de los tiempos litúrgicos.

Jorge: ¿Cómo lo expone el manual?

Fernando: Mediante un esquema muy sencillo. Cada una de las cuatro semanas en que se divide la Liturgia de las Horas, la adscribe el manual a la que corresponde a cada domingo que signa Así: Domingo I; Domingo II; Domingo III; Domingo IV.

Jorge: Y que más

Fernando: Merece la pena leer el manual con detenimiento. El manual que me prestaron me ha dado una buena lección, subrayar aquellas frases que tengan una especial significación, en el momento en que se está leyendo. Lo más probable sea que, cuando lo lea en otra ocasión, con otro estado de ánimo, resalte ante mis ojos otros párrafos.

Jorge: Estoy de acuerdo contigo, de ahí la perenne actualidad de los textos sagrados y ¿Qué has subrayado?

Fernando: En la Vísperas del Domingo I, el salmo inicial es el 140, versículos 1-9; en él he subrayado: “Suba mi oración como incienso a tu presencia, el alzar de mis manos como ofrenda de la tarde

Jorge: Bella forma de expresar el sentir de la oración al Señor como el humo del incienso, que asciende, perfumando el lugar desde donde la oración se eleva ¿Qué más cosas se te han ocurrido?

Fernando: El Magníficat es para subrayarlo todo. Hoy me quedo con; “Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí”. Es una profecía que se ha cumplido. Los cristianos invocamos a la Virgen en todos los puntos de la tierra una y otra vez con el rezo del Avemaría

Jorge: Me parece que fue una buena idea incluirlo como acción de gracias después de la comunión cuando el rezo de las vísperas se hace junto a la celebración de la Eucaristía.

Fernando: En las preces tengo subrayado: “Que los esposos cumplan tu voluntad, vivan en concordia y sean siempre fieles a su mutuo amor”. Es una oración de plena actualidad.

Jorge: En efecto. En estos tiempos que corren de “uniones sentimentales”, “divorcios exprés” y otras cosas descorazonadoras, elevar una oración por la concordia, fidelidad y amor de los esposos no solo es hermoso sino necesario y actual  

Fernando: Así también lo creo yo. Sigo con el Himno del turno de vela en el que subrayo: “Cristo Jesús, tú que trajiste fuego a la entraña de la tierra, guarda encendida nuestra lámpara hasta la aurora de tu vuelta

Jorge: ¿No tiene referencia de donde se extrae el texto?

Fernando: No

Jorge: Pues hijo no sé su procedencia. Preguntaré a quien nos pueda informar cual es su origen. Independiente de saber eso o no, no se puede negar la belleza de su contenido. La primera parte es evangélica y la segunda contiene un simbolismo eucarístico innegable. Ante el sagrario luce permanentemente la lámpara que no solo lo alumbra sino que es muestra explícita de la presencia de la Eucaristía. “La Lámpara del Santuario” es el título que dio a su revista D. Luís de Trelles, que editó como órgano de difusión del Culto Continuo al Santísimo Sacramento primero y de la Adoración Nocturna después.

Fernando: Siguiendo con mis notas en el manual, te diré que en las Vísperas del Domingo II se recita el salmo 15.

Jorge: Bello salmo.

Fernando: Tengo subrayado “El Señor es el lote  de mi heredad y de mi copa, mi suerte está en tu mano: me ha tocado un lote hermoso,  me encanta mi heredad”.

Jorge: Probablemente este salmo guarde relación con la costumbre de Israel de repartir la tierra cada cincuenta años. La propiedad duraba ese tiempo. Las deudas se cancelaban y se hacían las particiones que se sorteaban. Es posible que los israelitas esperaran con inquietud el reparto y el sorteo   

Fernando: Parece una idea interesante que habrá que verificar, para lo cual buscaré información y cuando la encuentre te la comunicaré.

Jorge: Me parece muy bien; yo haré lo propio. (Es bueno reclamar de los lectores de estos diálogos que quien sepa algo sobre el asunto nos lo manifieste y podemos completar la información).

Fernando: En la antífona 2 del Turno de vela tengo subrayado: “El Señor saca pan de los campos, y vino para alegrar el corazón del hombre”. Pero no tiene reseñada la referencia.

Jorge: Si está aunque implícita. El manual señala el salmo que es el 103. Pues bien la cita se encuentra entre los versículos 14-15. Como eres un chico joven y moderno, que te manejas bien en Internet, habitúate a la búsqueda.    

Fernando: Te has adelantado. He de confesar que no miré el manual con detenimiento donde, efectivamente, está la respuesta lo que hice fue lo que me has aconsejado. En Google escribí el texto completo de la antífona piqué en “voy a tener suerte” y ¡Eureka! Me apareció este enlace

http://www.mercaba.org/FICHAS/SACRAMENTOS/EUCARISTIA/

624_misa_04.htm

un documento denominado Ofertorio-Eucaristía-Beraka que arranca con la transcripción del texto del “Ofertorio” comentándolo y añade este párrafo: “El texto es una bella síntesis de la celebración que llamamos en griego eukharisteia, en español acción de gracias, en hebreo beraka”. Luego continúa con el desarrollo del documento que, obviamente, no te voy a contar.

Jorge: Se ve que “progresas adecuadamente” como se dice ahora.

(Continuará) 

 

Diálogos entre un veterano y un antiguo adorador:

 

Presentación de los interlocutores

Inicio del diálogo:

Recuerdos    

Leyendo el boletin

El Fundador desconocido

Hablando de Trelles

Jaime es un adorador veterano constante. Ha velado al Santísimo más de 250 vigilias. Está bien instruido en lo que a la Adoración Nocturna se refiere. Conoce el ritual y ha profundizado en el pensamiento del Fundador D. Luís de Trelles. Ha asistido a los cursos de verano organizados por la fundación Luís de Trelles: www.fundaciontrelles.es.vg Ha dado conferencias y escrito artículos sobre él. Es Jefe de su turno.

Marcial es un antiguo adorador que se inició siendo muy joven en la Adoración Nocturna procedente de la Acción Católica. Cuestiones profesionales lo apartaron de la Adoración Nocturna después de haber hecho cerca de cuarenta vigilias. Pasaron muchos años. Marcial es un hombre maduro y jubilado y se ha reincorporado recientemente. Circunstancias que él explicará le han llevado hasta el turno.

Lorenzo es adorador amigo de Marcial al que, en repetidas ocasiones, le ha invitado a que asistiera al turno en el que está inscrito. La presencia de Marcial le produce una gran alegría.

Inicio del diálogo:

Marcial: Al llegar donde está el grupo saluda (después de tantos años transcurridos recuerda el saludo) Adorado sea el Santísimo Sacramento. Todos al unísono responden: Sea por siempre bendito y alabado

Lorenzo: Qué alegría me da el verte, Marcial; (dirigiéndose a los demás les dice): Os presento a Marcial, mi amigo, que se incorpora al turno ¿O es solo por esta noche?

Marcial: Espero que sea una incorporación estable, si me admitís en el grupo.

Jaime: Sé bienvenido. Espero que te encuentres bien entre nosotros.

 Lorenzo: Seguro que se encontrará bien y los demás con él. Tantas veces como te he insistido y ahora. De pronto, te presentas de improviso y sin avisarme.

Marcial: Gracias por la bienvenida. Lorenzo me ha invitado varias veces a venir. Ahora se encuentra sorprendido al verme. Todo tiene una explicación. Esta mañana han dado de alta a mi hermano de una operación complicada. En cinco días, después de la operación, está restablecido. La alegría ha sido grande porque los augurios no eran buenos. Pensé que era un buen momento para dar gracias a Dios por el milagro. Me acordé que hoy velaba el turno de Lorenzo y aquí estoy.

Lorenzo: Muy bien.

Jaime: ¿Conoces la Adoración Nocturna?

Marcial: Sí. Yo fui adorador allá por los años 50

Uno de los adoradores presentes en el grupo sale y al momento viene con una ficha en la mano. En efecto, así es. Has hecho 38 vigilias entre Agosto de 1950 y 1956 donde apareces dado de baja por inasistencia.

Marcial: En esa época empecé a trabajar de noche. Seis días a la semana a diez horas diarias. Sesenta horas semanales. Solo descansaba la noche del domingo. Durante nueve años estuve de vigilia continua. Lo que no me imaginaba es que hubiera una ficha de mi inscripción y mis asistencias. Me alegro que recogieran y guardaran los datos. Es gratificante ver ahora reseñados en una ficha, después de tantos años, mi actividad adoradora. Mucho más, por lo inesperado.

Se celebra la vigilia. Al término Marcial y Lorenzo van juntos un buen trayecto. El diálogo discurre por los siguientes términos:

Lorenzo: ¿Qué te ha parecido?

Marcial: Muy bien. Me he encontrado muy a gusto. Lo que ocurre es que en aquellos años, yo era un muchacho y ahora soy un hombre maduro. En esencia es lo mismo. Ha variado la lengua, entonces casi todos los rezos se hacían en latín y algunas cosas en español, por ejemplo la presentación de adoradores, el Trisagio y alguna cosa más y ahora todo en español. Recuerdo que aún siendo un muchacho, como debía leer bien latín quizá porque los Aspirantes de Acción Católica ayudábamos a Misa, que recuerdas, se celebraba en latín, me incluían en algún turno en el que fuera necesario alguien que pudiera leer más o menos bien.

Lorenzo: Tienes razón. Yo me incorporé a la Adoración Nocturna después de la reforma, pero el manual de mi padre, que era adorador antes de la reforma, casi todo era en latín.

Marcial: Ha variado también el tiempo de duración de la vigilia y el número de turnos. Hoy hemos estado cinco horas. En cambio en los años 50 veníamos a salir hacia las siete de la mañana. Unas nueve horas. Por lo que he visto esta noche, ahora hay solo tres turnos de vela, entonces eran siete turnos que rezaban el Oficio Divino u oración Oficial de la Iglesia. Hoy hemos empezado con las Vísperas incluidas en la celebración de la Misa. Entonces, la Misa se celebraba casi al final. Aunque no correspondiera con la hora, los rezos se iniciaban  con Maitines, dividido en tres nocturnos; a continuación el Trisagio que junto con la presentación de adoradores y las oraciones finales, se leían en español. Todo  lo demás en latín. Luego seguían: Laudes, Prima, Tercia, Sexta Nona, Vísperas y Completas, que se agrupaban para que la resultante fueran los siete turnos. Terminados los rezos, de las horas canónicas, todos juntos, se recitaban las oraciones de la mañana. Seguía a continuación un Ejercicio preparatorio para la comunión, bien en la Misa si se celebraba o se administraba solamente la comunión.  Después un ejercicio de acción de gracias para concluir con la retirada de la guardia que es como se decía entonces.

Lorenzo: Se ve que te acuerdas muy bien.

Marcial: No olvides, Lorenzo, que en la niñez, adolescencia y primera juventud, la mente es una esponja que absorbe todo lo que le llega. Así me pasó con esto. Soy capaz de recitarte de memoria muchas de las oraciones que hacíamos entonces, incluso parte del Trisagio. Además tú sabes, porque nos conocemos desde hace muchos años, de mi buena memoria. 

Lorenzo: Ya tendremos ocasión para seguir hablando, porque espero que sigas viniendo de ahora en adelante.

Marcial: Después del reencuentro, me he sentido muy gratificado.

Lorenzo: Adiós. Hasta otro día. Adorado sea por siempre el Santísimo Sacramento.

Marcial: Sea por siempre bendito y alabado. Adiós.

Al mes siguiente, Marcial, se incorpora al mismo turno para hacer su vela mensual. Se ha celebrado la reunión previa, las vísperas, la celebración de la Eucaristía  y como le han adjudicado el turno 3º, las dos horas escasas en las que adoran los del turno 1º y 2º las dedica a la lectura del boletín. En él encuentra un artículo que habla de “los dones del Espíritu Santo”. Una reseña del libro que, con este nombre, edita Editorial Palabra, Madrid 1997, cuyo autor es M.M. Philipo O.P., cuya lectura se recomienda en el artículo.

Guiado por sus recuerdos del aprendizaje del Catecismo en su niñez, escribe en el boletín: “Caridad, gozo espiritual, paz, paciencia, benignidad, longanimidad, bondad, mansedumbre, fe, modestia, continencia y castidad”.  Luego, dándose cuenta que lo que ha recitado y escrito son “los frutos del Espíritu Santo”, escribe para los dones: “Sabiduría, entendimiento, consejo, fortaleza, ciencia, piedad, temor de Dios” ¡Qué bien aprendimos el Catecismo de pequeños! Su contenido quedó en nuestra mente como marcado a fuego. 

Marcial subraya en el artículo: “Nuestro Fundador, D. Luís de Trelles(...)nos encomendó la adoración de la Eucaristía”. Coincidiendo en la espera a su turno con Jaime le pregunta:

Marcial: ¿La Adoración Nocturna tiene un fundador y se llama D. Luís de Trelles?

Jaime: Claro, una institución como la nuestra ha de tener un fundador ¿No te parece?

Marcial: Te lo pregunto porque en mi anterior etapa, nadie habló de  ningún Fundador y mucho menos se pronunció el nombre de Trelles. Hace ya muchos años, pero tengo buena memoria y no oí jamás ese nombre. Ni tan siquiera al Obispo que nos celebraba la Misa al final de la Vigilia y como colofón de ella. Es más, nunca se me ocurrió pensar que hubiera un Fundador. Supongo que creería  que la Adoración Nocturna había nacido por generación espontánea y estaba desde siempre.

Jaime: Lo que te ocurre a ti, le ha ocurrido a muchos. Incluso a mí que supe de su existencia, hace pocos años, después de diez años de adorador, en el verano del 94, cuando asistí a un curso que sobre D. Luís de Trelles organizó la fundación que lleva su nombre, en León.

Marcial: ¿Qué fue lo que te llamó la atención?

Jaime: Como te decía, llevaba ya diez años, probablemente, en la Adoración Nocturna, pero nunca se me había planteado la cuestión de quien la fundó, como el aficionado al fútbol que está en un club desde pequeñito, a lo mejor lo inscribió su padre, pero que en ningún momento de su existencia se plantea la cuestión de quién fundó ese Club.

Marcial: Total que te ha pasado lo que a mí que después de unos años en la Adoración Nocturna, nadie hablaba de Trelles y ha sido la casualidad de leer el boletín y preguntarte. Y tendré que empezar a escudriñar, como tú, que al encontrarte en ese curso, un tanto despistado, es cuando empiezas a escarbar y ¿Con qué te encontraste? Pero antes ¿Por qué es tan desconocido?

Jaime: Ya no lo es tanto. Algo se ha desempolvado. Pero queda muchísimo por hacer.

Marcial: Cuéntame.

Jaime: Verás, D. Luís de Trelles muere en Zamora el 1 de Julio de 1891. Se puede decir que muere en el tajo.

Marcial: ¿Y a qué fue a Zamora?  

Jaime: Según cuenta Blanco-Ons en la biografía que escribió con motivo del Centenario de su muerte, biografía cuya lectura te recomiendo y que puedes encontrar  en:

http://www.fundaciontrelles.es.vg/

quien nos dice que: “El 24 de Junio de 1891. D. Luís viaja a Zamora a ocuparse de ‘La Lámpara’ que se está imprimiendo y censurando allí desde el año anterior. Se ve aquejado por una violenta pulmonía de la que es atendido en casa de su amigo y presidente  de aquella sección de la A.N.E. D. Fernando Canillas Caridad. En su casa fallece a las tres y media de la tarde el 1 de Julio de 1891”.

Marcial: Me dices que la Lámpara del Santuario se estaba imprimiendo y censurando en Zamora ¿Qué significa eso?

Jaime: La impresión de la Lámpara del Santuario se inicia en Madrid en 1870 como REVISTA MENSUAL DEDICADA ESPECIAL Y ÚNICAMENTE A PROPAGAR LA DEVOCIÓN AL  SMO. SACRAMENTO DEL ALTAR Y A PROPAGAR LA FRECUENCIA DE LA COMUNIÓN.  Es un Órgano de la Asociación del Culto Continuo del Stmo. Sacramento. Posteriormente fue el órgano de difusión de la Adoración Nocturna. Pues bien, Trelles, buscaba la protección de algún Obispo y la sometía a la Censura Eclesiástica con el propósito de que en su contenido no hubiera nada que se opusiera a la fe católica. A lo largo de su vida, La Lámpara pasó por diversas vicisitudes. Cuando le faltó la protección de algún obispo o la censura fue tan rigurosa o celosa que buscaba el retraso de su publicación, Trelles buscó el amparo de otro obispo. En esta ocasión estaba bajo la jurisdicción del de Zamora y en esta ciudad, le sorprendió la muerte. Luego se le hicieron honores en las asambleas; sin embargo su recuerdo quedó prácticamente extinguido hasta que, con motivo del centenario de su fallecimiento, se emprendió una meritoria tarea: Buscar las raíces de la Adoración Nocturna que exigía estudiar la figura de su fundador D. Luís de Trelles.

Marcial: ¿Y cómo fue eso?  

Jaime: Muy simple: Según quiero recordar, el Consejo Nacional de la Adoración Nocturna Española, con motivo del Centenario de la muerte de D. Luís de Trelles, organizó distintos actos e inició los trámites necesarios para generar su proceso de beatificación. Tal proceso requiere dedicación para escudriñar en la vida de Trelles de modo que queden manifiestas virtudes dignas de imitación. Para cubrir las etapas necesarias para desarrollar ese proceso, se constituyó la Fundación “Luís de Trelles”. Puedes encontrar información suficiente en www.fundaciontrelles.es.vg. Pues bien, la Fundación viene desarrollando desde el año 1991, fecha del Centenario, todos los veranos, cursos donde estudiosos de distintas especialidades van exponiendo sus hallazgos.

Marcial: Eso parece muy interesante.  

Jaime: Sí; la celebración de un Centenario como de cualquier otra efeméride se inicia con tiempo suficiente. Ese tiempo, previo a la celebración, depende de la importancia de los actos que se organizan para su celebración. En algunos casos, años, como el que estamos comentando, cuyos primeros tanteos debieron iniciarse en 1987 ó 1988. Por lo menos tres años antes de la fecha de su celebración y así poder coordinar, personas, actuaciones y un largo etcétera. Fue a partir de la organización del centenario cuando se inicia la búsqueda, acopio y clasificación de documentos que permitan preparar el expediente que ha de entregarse en el obispado para su trámite a la Santa Sede en la comisión para la causa de los santos.

Marcial: Eso es una tarea ardua y lenta.

Jaime: Cierto. Pero constituyó un aldabonazo en las conciencias de los adoradores y familiares de antiguos adoradores que se fueron desprendiendo de los documentos heredados de generación en generación y que conservaban como auténticas reliquias. Los entregaron para una causa tan digna y buena como la beatificación del Fundador.

Marcial: Esa actitud manifiesta una generosidad que solo puede ser inspirada por  un gran amor y respeto hacia Trelles. a quien seguro, considerarían un santo.

Jaime: Así es. Se encomienda a Blanco-Ons la redacción de su biografía que se publica en 1991, fecha del Centenario. Esta biografía cuya lectura te he recomendado, creo, en alguna ocasión, puedes encontrarla en el fondo editorial de la Fundación. En la presentación del libro se da información de como se gestó.

Marcial: ¿Me recomiendas alguna otra obra del fondo editorial de la fundación?

Jaime: Sí. Un matrimonio adorador: José Pastor y Mª Teresa Tuñas, han escrito, al alimón, una trilogía sumamente interesante y que forma parte, también, del fondo editorial de la Fundación. Para su adquisición basta ponerte en contacto con ellos en los contactos que la propia página te muestra. 

Marcial: Háblame de esa trilogía.

Jaime: El primero se titula “La Espiritualidad de Trelles”.

Marcial: ¿Cuales son los rasgos característicos  de ese libro?

Jaime: Según dicen los autores, el libro de Blanco-Ons expresa la biografía externa. Narra los acontecimientos que le tocó vivir desde su nacimiento a su muerte. “La Espiritualidad” intenta ser un viaje al interior de Trelles una especie de biografía interna. Uno de los autores, psicólogo, busca en el interior de D. Luís el potencial de su obra.   

Marcial: ¿Cual es el otro libro?

Jaime: “El Espíritu de los Ritos en la Adoración Nocturna”

Marcial: ¿De qué trata?

Jaime: Tú sabes, como antiguo adorador, que la vela de cada turno sigue un ritual específico, ritual que se ha mantenido desde la fundación hasta nuestros días con la única modificación derivada de la reforma litúrgica que se introdujo después del Concilio Vaticano II.

Marcial: Debe ser interesante.

Jaime: A ti te producirá recuerdos de tus años mozos. Los autores han tenido el buen gusto de incluir algunas oraciones que se hacían ante de la reforma.

Marcial: Muy bien ¿Y el tercero?

Jaime: “La Senda Eucarística de Perfección Seglar”

Marcial: ¿De qué trata?

Jaime: En “La Espiritualidad de Trelles” los autores exponen sus reflexiones a la luz de lo estudiado en la documentación examinada para desentrañar los fundamentos de esa espiritualidad.

Marcial: ¿Y en éste?

Jaime: En éste, los autores ponen poco de sí mismos. Se han limitado a transcribir textos de Trelles con algunas orientaciones de su parte para situarse, no solo en el texto, sino en el contexto.

Marcial: Si no he entendido mal pudiéramos decir que el autor de “la Senda” es Trelles y los autores prácticamente son sus compiladores.

Jaime: Algo así.

Marcial: Ya tengo tarea. Espero que cuando los haya leído podamos reflexionar al alimón ¿Te parece?  

Jaime: Muy bien. Pero antes de concluir me gustaría retomar algo que quedó pendiente cuando seguimos este hilo sobre el fondo editorial de la fundación.

Marcial: ¿Qué es?  

Jaime: Me preguntaste ¿Por qué es tan desconocido? ¿Recuerdas?

Marcial: Sí.

Jaime: Te voy a dar una prueba de ello. En 2003 se celebró en Ávila el XIV curso de verano. Uno de los conferenciantes, el Rvdo. Francisco López Hernández, disertó sobre “Presencia de la Virgen María en los escritos de Don Luís de Trelles”. Pues bien, inicia la conferencia con una triple confesión: Confesión de “desconocimiento” donde expresa que “A través del boletín de la Adoración Nocturna de Ávila, habían llegado a mí algunas noticias acerca de Don Luís de Trelles. Es la verdad que,  antes, apenas conocía de su existencia, su vinculación a Zamora y su fervor eucarístico como adorador nocturno

Marcial: Buena prueba empírica ¿De donde has sacado esos datos?

Jaime: De la página de la fundación www.fundaciontrelles.org  Tienes el texto completo de la conferencia y otras pronunciadas por ilustres personajes.

Marcial: Me decías que  el Rvdo. López Hernández había hecho una triple confesión y solo me has hablado de una.

Jaime: Las otras dos son: Confesión de “descubrimiento” de “deslumbramiento”, más bien y confesión de “agradecimiento”. Pero no te voy a decir nada al respecto.

Marcial: ¿Por qué?

Jaime: Muy sencillo. Era la  primera la que servía a mi propósito. Es mejor que entres en la página y leas por ti mismo; esa y otras conferencias publicadas y así bebes en el original.

Marcial: Muy bien. El saber para quien lo trabaja. Vayamos a otra cosa. Te habrás dado cuenta que iniciamos un tema de conversación, aparece un hilo que nos obliga a seguir por ese derrotero. Te digo eso porque, al mencionarme tu asistencia a uno de los cursos te pregunté y ¿Con qué te encontraste?

Jaime: Eso fue, en realidad, una casualidad; como dice el mismo Trelles, en el mundo le llamamos casualidad, en la vida íntima se le llama  providencia. Me llegó mientras estaba en una sesión amistosa, en la Adoración Nocturna, se dio cuenta de una carta que habían enviado unos desconocidos de Galicia en la que invitaban a reunirse en León, para conocer más de cerca  la figura del fundador y entonces nos llamó la atención que hablara de un fundador. En la Adoración nunca se había hablado de un fundador. Aprovechando las vacaciones del verano me fui hasta León y me encontré con un grupo de amigos de varios puntos de España que se reunían, cada año y que iban dando cuenta de lo que habían descubierto de los documentos que habían encontrado sobre Luís de Trelles. Uno de ellos, en su exposición, sentó la tesis de que la Adoración estaba condenada a la desaparición porque, en los últimos tiempos había admitido, contra el espíritu que él decía que tenía la Adoración, había admitido a mujeres. El hecho de que por una cosa tan normal estuviera condenada a la desaparición, por desnaturalización de su espíritu. Me atrajo tal idea y quise ver en qué consistía ese famoso espíritu de la Adoración, del que todo el mundo hablaba. Me puse en contacto directo con la Fundación que pretende canonizar a Trelles. Esa es otra de las cosas que me llamó la atención, que pretendieran canonizar a un señor del que nadie había oído nada. Buceando lo suficiente, empezó a germinar la idea de que ese señor era un santo y que, efectivamente, caí en lo mismo que habían caído todos los otros que conocí en esas reuniones.       

Marcial: ¿En qué?

Jaime: En que era un santo y que a los santos había que darlos a conocer porque, un santo no es más que alguien a quien la Iglesia propone como modelo para el resto o para un grupo por lo menos y al grupo al que habría que proponer como modelo, a Luís de Trelles, es el grupo más numeroso en la Iglesia, son los seglares, es decir, los que no somos clérigos, no somos monjas, no somos frailes; en realidad  somos la gran masa de la Iglesia.   

Marcial: Como bien sabes, después de muchos años, más de cuarenta quizá, me he reincorporado a la Adoración Nocturna. ¿Es de actualidad la Adoración Nocturna? Me explico, dentro de la propia Iglesia Católica hay gente que dice que la Adoración Nocturna se ha quedado muy anquilosada; que es una Institución un tanto conservadora y que a lo mejor no tiene los requisitos para las nuevas generaciones.

Jaime: Pues sí, la Adoración Nocturna es conservadora, pero hay que ir con cuidado con la palabra conservar, porque si no se conserva, no se tiene nada. En un país eminentemente agrícola, como ha sido siempre España, lo primero que tienes que hacer es conservar las semillas. 

Marcial: Sí.

Jaime: Y en un país que se está convirtiendo en industrial, lo que tiene que conservar son las patentes y en general, en cualquier actividad que nos propongamos hay que conservar algo y desarrollarlo.

Marcial: O excesivamente formal

Jaime: La formalidad es una de las cosas que han cambiado perfectamente en la Adoración Nocturna. Las formalidades en el siglo XIX eran esenciales porque la gente era así. Ahora, lo que se acostumbra a hacer, es informal, nosotros no llevamos corbata, ni cuello duro. Eso era algo impensable en el siglo XIX; sin embargo, la Adoración nocturna en el siglo XIX, en plena vida de Trelles, admitía, no ya solo a señores e individuos de profesiones liberales como se decía entonces,  sino a labriegos, analfabetos…Incluso tenía un modelo para seguir la adoración o la Vigilia en que era especial para cuando todos eran analfabetos. Hay una carta que se publica en la revista suya, en la que Trelles da cuenta de la reunión o vigilia en que estuvo, en Murcia, es de las que él aprecia más; hay dos o tres secciones en España de las que él fundó y las apreciaba de una manera particular: La de Madrid, porque fue la primera, la de Zaragoza porque decía que era la hija primogénita; la de Valencia, porque aunque no la había fundado él, directamente, ya había una semilla que dio origen a eso, era la más numerosa de toda España y, la de Murcia, en la que dice, le entusiasma ver unidos a los señores que van con chaqué y a los que van con blusón y calzón corto y alpargatas: Los huertanos.            

Marcial: ¿Tienes alguna anécdota más para confirmar lo que has dicho?

Jaime: Sí, verás:

 

En la noche del 12 al 13 de Septiembre de 1908, según cuenta la Lámpara del Santuario de ese año [página 266 y siguientes] se celebra la primera vigilia de la Adoración Nocturna en la parroquia de San Juan Bautista de Marchena, un hermoso pueblo sevillano, eminentemente andaluz y cargado de arte. En ella se reseñan los nombres de algunos de los primeros adoradores.

 

Pero es el boletín “Adoración” de la Sección de la Adoración Nocturna de Marchena, de Septiembre de 1958, año del cincuentenario, el que publica la relación de los fundadores.

 

La lista de las 53 personas que vivieron la vigilia inaugural en la noche del 12 al 13 de septiembre de 1908 es de lo más variopinta.

 

No se trata de evocar, uno a uno, los 53 adoradores pioneros en la aventura adoradora marchenera. Sin embargo te voy a mostrar la estadística de las profesiones de los primeros asistentes:

 

Figuran:

 

4 presbíteros

1 Diácono

2 sacristanes

1 Sochantre (Director de coro)

4 Propietarios

7 labradores

3 abogados

2 Procuradores

1 Maestro de 1ª enseñanza

7 Empleados

2 albañiles

1 Cantor

2 Criados domésticos

1 Blanqueador

1 Estudiante

1 Registrador

2 Notarios

5 Comerciantes

1 magistrado

5 Sin oficio reseñado

Total 53 adoradores

 

Ante esa estadística hay que preguntarse ¿Qué nexo de unión puede haber entre personas de tan variada extracción social y profesional? Sólo puede ser de índole espiritual porque es la fe cristiana quien proporciona la espiritualidad que aproxima y nivela a la personas.

 

En esa variopinta estadística se prueba lo que San Pablo dice a los Gálatas "ya no hay judío ni griego; ni esclavo ni libre; ni hombre ni mujer, ya que todos vosotros sois uno en Cristo Jesús" (Gálatas 3, 28)

 

Marcial:  Llamas anécdota a exponer una información muy relevante sobre la naturaleza de la Adoración Nocturna.

 

Jaime: La semilla que plantó Trelles es de extraordinaria calidad. El Espíritu Santo estuvo sobre él durante el laboreo hasta su muerte. Los frutos se fueron recogiendo a lo largo de 130 años de su fundación y nos legó el tesoro de su amor eucarístico que se conserva en la Adoración  Nocturna.

 

Marcial: Veo que me espera una gran tarea para informarme de todo el caudal que supone, para un adorador actual, las vivencias de Trelles expresadas en sus escritos y discursos.

 

Jaime: Lo mejor es la coherencia existente entre la vida de Trelles, sus discursos y sus escritos.

 

Marcial: Espero que me ayudes a conseguirlo.

 

Jaime: Por mí no ha de quedar. Como ahora nos toca velar al Santísimo porque llega nuestro turno, no estaría de más que reflexionaras ante la Custodia de todas estas cosas.

 

Marcial: Gracias Jaime. Así lo haré. Pero hemos de continuar este cambio de impresiones

 

Al concluir la vela convinieron en verse, fuera del entorno de la vigilia, para hablar con más tiempo y extensión. Este fue el resultado.

Jaime: Me alegra que persistas en que hablemos de Luis de Trelles, un abogado gallego del siglo XIX: ya comprenderás que considero la cuestión muy importante porque, este católico ejemplar, ya hace más de un siglo que logró el premio divino a sus desvelos por difundir el amor a Jesús Sacramentado. Vivió entre 1819 y 1891; está enterrado en la Catedral de Zamora, donde le sorprendió la muerte mientras realizaba una de sus acostumbradas visitas a las diversas Secciones de la Adoración Nocturna que había fundado él mismo unos años antes: hoy pasan de 25.000 los adoradores nocturnos en España y muchos más contando los que se extendieron desde aquí a Portugal, Méjico y diversas repúblicas de Centro-Sudamérica y Filipinas.

Marcial: ¿Cuántos adoradores nocturnos hay aquí?

Jaime: En esta ciudad somos más de 400,  en el resto de España unos 26.000 (son cifras comparables con las de sacerdotes o de médicos) por lo que es muy probable que se tenga noticia de la Adoración Nocturna a Jesús Sacramentado; pero la probabilidad de que hayan oído nombrar a su fundador, Trelles, es mínima: Su mensaje fue nítido. Propuso la santificación de los cristianos en general mediante la adoración, amor y comunión diaria con Jesús Sacramentado en unos tiempos en que la comunión mensual era privilegio concedido a muy pocos seglares y les era retirado por motivos mínimos. Faltaban muchos años para el pontificado de San Pío X.

Marcial: ¿Cuál es, entonces, la esencia de la Adoración Nocturna?

Jaime: Es una cuestión sencilla, pero antes quisiera leerte el extracto de un texto del que entonces era el cardenal Ratzinger:

“La Iglesia, especialmente en su vida asociativa intramundana, no puede llegar a ser un fin en sí misma; incluso en ambientes religiosos, está muy difundida la idea de que una persona es tanto más cristiana cuanto más está comprometida en la actividad eclesial... Se trata de asignar a cada uno un compromiso en el interior de la Iglesia... se debe hablar de la Iglesia o se debe hacer algo por ella o en ella. Pero un espejo que se refleja a sí mismo deja de ser un espejo: ... puede suceder que alguno viva sólo de la Palabra y del Sacramento y ponga en práctica el amor que proviene de la fe.”  [Discurso del cardenal ante 10.000 personas en Rímini, 1.09.1990]. Y Trelles había añadido cien años antes: “el amor proviene de la fe y genera fe y más amor y tiende a difundirlo y repartirlo entre los demás hermanos. 

Volviendo a la pregunta: la Adoración Nocturna la constituyen unos grupitos de seglares, de media docena o de tres docenas de mujeres y hombres, con algún sacerdote si tienen suerte, que pretenden un camino paralelo al de ciertas órdenes contemplativas y hacia la misma santidad; las diferencias son dos: no hacen ningún voto, porque llevan la vida que han experimentado u que complace a su enamorado, Jesús Sacramentado, su anhelo en el mundo; y además cambian la distribución de actividades: viven todo el mes la vida de cualquier cristiano y dedican una noche al encuentro con el Amado. Aprovechan la ocasión del encuentro para expiar sus culpas y las ajenas; le recuerdan al Amado sus necesidades, pero sobre todo las ajenas; le dan gracias por lo recibido por ellos y especialmente por los demás hermanos. Procuran aprender qué complacerá más a Jesús Sacramentado en el mes siguiente.

Marcial: Creo que me has dicho, o he oído en algún momento, que habías asistido a un curso de verano sobre Trelles en León.

Jaime: Sí creo que te  he mencionado algo. Fue el IV curso y se celebró en León. Verás: Llevaba unos 8 o 9 años en la Adoración Nocturna cuando  llegó una carta invitándonos al Curso. La carta tuvo la virtud de hacernos recapacitar acerca del origen de la Asociación y de su Fundador y asistimos al curso con una duración de tres días en León.

Marcial: ¿Qué averiguaste?

Jaime: Con asombro creciente, empezamos a oír hablar de un señor del siglo XIX del que se decían cosas tan notables como que fue el líder espiritual de un movimiento católico que contaba con cerca de 300.000 asociados (para que se hagan una idea concreta, con la proporción de habitantes, hoy equivaldrían a los votantes del tercer partido nacional); que en 1871, derrotó en Gerona a Emilio Castelar, el primer presidente de gobierno en la Primera República Española, dejándole sin acta de diputado; que estableció en 1872 un sistema de canje de prisioneros que se publicó en el Times de Londres y se copió en la Primera Guerra Mundial, liberando personalmente a 20.000 prisioneros en la Tercera Guerra Civil Carlista... Durante 22 años, publicó la primera revista eucarística mensual española... Y se le ignoraba totalmente, hasta en la asociación que él fundó.  

Hoy sigue siendo poco conocido, pero existe una documentación muy completa en archivos del Estado, Biblioteca Nacional y del Congreso y en la de la Fundación Luis de Trelles, en Vigo, cuya página la puedes consultar en http://www.fundaciontrelles.org/   

Marcial: ¿Ha reconocido la Iglesia la obra mística de Trelles?

Jaime: Hace unos 17 años, un grupo de adoradores de Galicia se interesaron por conocer la obra de Trelles y empezaron a reunir documentos referentes a él; constituyeron una Fundación cuyo único objetivo es conocer y dar a conocer la persona de don Luis de Trelles hasta lograr su canonización, ya que todos se hallan convencidos de su santidad. Con los años, muchos hemos llegado a conocerlo y al mismo convencimiento de que Trelles era un santo. La diócesis de Zamora, donde murió y se halla enterrado, ya reconoció la existencia de motivos para aprobar la petición de su canonización; la Congregación vaticana para las Causas de los Santos ha admitido la petición por lo que hoy ya podemos llamarle oficialmente el Siervo de Dios Luis de Trelles y Noguerol.

Marcial: ¿Puedes hacer una síntesis de su biografía?

Jaime: Aunque puedes tener más información si visitas este enlace o el de la fundación del que antes tomaste nota, para que no te vayas de vacío te voy a dar algunos datos:

Nació en Viveiro, Lugo, vivió en La Coruña, y en Madrid y murió en el curso de un viaje de apostolado en Zamora, donde se halla enterrado en la Catedral. Su vida activa se desarrolló en tres grandes etapas: 

1ª De 1842 a 1852: trabaja como abogado contratado por diversos Ministerios: especialmente se responsabiliza de la desmilitarización de las tierras fronterizas entre España y Portugal en su zona norte.

2ª de 1852 hasta 1872, ejerce simultáneamente tres actividades frecuentemente unidas en su tiempo y en Madrid:

a) Abogado de grandes personajes del clero, amigo del arzobispo Claret, confesor de Isabel II ,del Cardenal de Toledo y del de Zaragoza y de los sucesivos Nuncios papales, de la nobleza y alta burguesía y jurista que asesoraba a políticos y periódicos.

b) Colaborador y redactor permanente de numerosos periódicos (como tal, dirigiendo El Oriente, fue unos de los que derrocaron al Gabinete de Sartorius, antepasado del político de los años 80 y 90).

c) Político él mismo, que fue diputado en dos legislaturas. En la segunda, derrotó al republicano Castelar en Vilademuls (Gerona). 

Al final de esta extensa etapa, la cruel persecución desatada contra los católicos, sus vidas, sus familias y sus haciendas, le llevaron a formar parte del Comité Directivo del Partido Carlista, el único que los amparaba: se encargó de los departamentos de Prensa y Defensa Jurídica de los perseguidos; pero, cuando el Pretendiente don Carlos VII decidió la guerra contra el Poder Civil, Trelles condenó la sublevación en un artículo durísimo y dedicó su vida durante tres años a recorrer los campos de prisioneros organizando los canjes que evitaron los sufrimientos o muerte de 20.000 combatientes prisioneros de ambos bandos. Su única compensación fue sufrir destierro arbitrario dos veces, del que se libró por exigirlo los mismos generales del bando gubernamental, pero no se libró del abandono de la mayoría de sus clientes, que no habían podido arrastrarlo a sus respectivos bandos fratricidas o habían sucumbido a la persecución republicana o la posterior de Cánovas contra los que se negaron a seguirle en la Restauración borbónica.

3ª Los últimos 15 años de su vida los dedicó a extender y profundizar el fervor eucarístico, mediante sus escritos y con sus viajes de fundación de grupos de comunión, de adoración nocturna y de señoras protectoras de sagrarios pobres, las tres asociaciones que contaban 300.000 socios en 1889, fecha en que recibió el rechazo del clero de Madrid y pocos más; la mayoría de los asociados le siguieron hasta su muerte en 1891.

Marcial: ¿Qué institución eclesiástica promueve esta Causa de Canonización?

Jaime: Ninguna. Que yo conozca, sólo hay otra causa de canonización promovida por fieles seglares, la de Isabel la Católica; pero se trata de un millonario que puede permitirse los gastos que conlleva.

Esta Fundación Luis de Trelles sólo se sostiene con los donativos que recibe de los amigos de Trelles y los invierte exclusivamente en los gastos que genera impulsar la devoción a Trelles y los del mantenimiento de la Causa de Canonización en la Curia Vaticana. Los trabajos de cuantos han intervenido o quieran unirse en el futuro son sin remuneración.

Quien desee hacer cualquier donativo para la causa y los gastos de su proceso de  canonización, puede dirigirse a la FUNDACIÓN LUIS DE TRELLES contactando con la página http://www.fundaciontrelles.org/.

Marcial: ¿Hay publicado algún libro sobre Trelles?

Jaime: ya te mencioné una trilogía. La propia fundación tiene un fondo editorial que va ampliando, poco a poco. En la página antes citada, encontrarás los títulos y mediante el correo electrónico puedes hacer los pedidos. Este es el enlace http://www.fundaciontrelles.org/index2.htm  

Marcial: Hoy nos hemos despachado bien. Seguiremos hablando.

Jaime: Cuando quieras.

 

Continuará...

 

 

 

 d) Diálogos entre adoradoras:

 

Introducción:

 

La Adoración Nocturna  fue fundada por un varón, seglar, para varones seglares. Las primeras vigilias en Madrid y restantes secciones fundadas en la geografía española fueron integradas por varones.

 

El carisma de la Adoración Nocturna se explica en sí mismo. Carisma de Adoración a Jesús Sacramentado que sin ostentación se hace durante la noche, La Guardia Real Nocturna como solía decir Trelles.

 

El carácter nocturno de la vigilia es intrínseco a la institución que se funda en 1877 en un periodo convulso de la Historia de España y con unos determinados condicionantes  sociales; por ejemplo: la mujer honesta “no saldrá de casa si la necesidad no la llevare y eso con la licencia de su marido”. Y, caso de salir, lo hacía acompañada. Salir de noche, sola o acompañada, no estaba bien visto en la sociedad de aquel tiempo.

 

En cambio, el hombre, mayor de edad, adulto, tenía plena libertad de movimientos limitada, solo, por circunstancias políticas que establecían normas de circulación, de obligado cumplimiento, para las personas.

 

Trelles, hombre de su tiempo, sabía de tales circunstancias y no podía forzar situaciones que pudieran ser lesivas para la reputación de la mujer. Sin embargo, tenía la convicción de que la mujer no podía ser excluida del beneficio espiritual que la Adoración a Jesús Sacramentado proporciona a las almas sin distinción de sexos.

 

Al mismo tiempo, Trelles observaba la penuria en que se encontraban los objetos sagrados, manteles, corporales, purificadores, etc., en íntimo contacto con las especies sacramentales. También constató la torpeza de los hombres para mantener la limpieza y conservación de esos objetos por lo que ideó instituir, como organización, las Camareras de Jesús Sacramentado, dotándolas de un Reglamento que, aunque se hizo para Zaragoza, podía aplicarse en todas las diócesis.

 

A partir de los textos de Trelles exponemos, en un hipotético diálogo entre dos señoras sobre la participación de la mujer en la Adoración Nocturna.

 

Presentación de interlocutores:

 

Laura: es una mujer en plena madurez, física, mental y espiritual. Confiesa que es católica por Bautismo en su niñez y confirmada por decisión propia  en su edad adulta. Ama de casa  por convicción vive su fe con decisión. Tiene ligeras referencias de la Adoración Nocturna y desearía penetrar en su carisma.

 

Juana: Es adoradora nocturna veterana, amiga de Laura con quien mantiene el siguiente diálogo.

 

Inicio del diálogo:

 

Laura: Sé que desde hace tiempo, reconocidos la igualdad de derechos del hombre y la mujer, ésta participa activamente en la Adoración Nocturna. Sin embargo siempre no fue así. Como mujer, me agradaría saber si don Luis de Trelles nos tuvo presentes en sus fundaciones y cómo, en dicha época, encontró la manera de integrar a las mujeres en sus obras eucarísticas.

 

Juana: Efectivamente. Trelles tenía entre sus preocupaciones la integración de la mujer en la Adoración Nocturna. Tan es así que el 2 de octubre de 1883, fundó en Sevilla una Sección de Camareras de Jesús Sacramentado con 14 señoras. Fíjate: La primera vigilia se celebra en Madrid en Noviembre de 1877 y, antes de seis años, integra a la mujer, de la forma que entonces se podría, en la Adoración a Jesús Sacramentado. Esa idea la fue extendiendo en toda España. En Mondoñedo instituyó otra Sección de Camareras. También en Zaragoza, para la mayor gloria de Dios e imitación de la Santísima Virgen María, su Madre.

 

Laura: ¿Qué tipo de Asociación era?

 

Juana: Eran Asociaciones seglares de señoras.

 

Laura: ¿Y por qué se les daba el nombre de “camareras”?

 

Juana: Verás, el nombre de las cosas y por tanto de las instituciones es muy importante porque lleva en sí mismo la explicación de lo que se nombra. Así con la Adoración Nocturna y cómo no, el de “Camareras”. No podemos olvidar que estamos en la segunda mitad del siglo XIX y conforme a los usos de la época, había distintos oficios que se desarrollaban en las Casas Reales que se nominaban con esa  terminología. Por ejemplo, las Camareras de la Reina eran señoras que la atendían en su vida cotidiana. También acompañaban a la Reina en la Corte y la asistían  en aquello que pudiera necesitar. Constituían un grupo de confianza, reducido, extraído de sus amistades más próximas.

 

Laura: Enterada de esta denominación, ¿qué tareas desempeñaban entonces las Camareras de Jesús Sacramentado?

 

Juana: Aunque pueda resultar un tanto seco, los reglamentos lo son, las  tareas atribuidas a las Camareras, se reseñan en el artículo 2° del Reglamento que lo especifica así: “Confeccionar, componer, arreglar y lavar los lienzos de inmediato contacto con el Sacratísimo Cuerpo y Preciosa Sangre de Nuestro Señor Jesucristo y proveer a las iglesias pobres de vasos y objetos sagrados del propio contacto.Siguiendo el ejemplo de la Madre de Jesús en su vida mortal. Dice el Reglamento en su artículo 5º que “solo cuando no haya pedidos ni necesidades conocidas en iglesias pobres pueden dedicarse los recursos a otro fin” Pero siempre a objetos del altar o próximos al altar con la siguiente consideración: “prefiriendo siempre lo más necesario y lo menos visible”.

 

Laura: Para una mujer cristiana, ser Camarera debe ser un privilegio: Recomponer y conservar los objetos en contacto con la Eucaristía debe inspirar sentimientos  de honda espiritualidad. Si además le añadimos la colaboración para suministrar objetos que sustituyen a los deteriorados o inservibles y difícil recomposición, en otros lugares, es previsible el sentimiento de auténtica diaconía que le inspirarían.

 

Juana: así es, en efecto.

 

Laura: ¿Era ése el único fin de esa Asociación?

 

Juana: Para no adelantarnos en este coloquio, en otro momento hablaremos de los artículos de ese Reglamento que son de gran interés porque expresan la función de las Camareras, quisiera adelantarte ahora que en el artículo 6° se establece que las Camareras estén en relación con el Centro Eucarístico de Madrid y que vivan en armonía con los adoradores nocturnos, por medio del Director Espiritual.

 

Laura: ¿Es que también tenían actividades espirituales?

 

Juana: Efectivamente, se reunían una vez al mes bajo la presidencia del Director Espiritual, que guiaba las preces en sus Juntas y la lectura Eucarística que se hacía durante el trabajo, seguida de un responso por los difuntas de la Asociación. El articulado es muy largo: consta de 21 artículos que regulan todas sus actividades y delineando el espíritu que debía regir todas sus obras y las relaciones mutuas. Así dotaba a estas Asociaciones de una espiritualidad propia, basada en la humildad, la no ostentación exterior, la delicadeza de trato con Jesús Sacramentado y los hermanos.

 

Laura: ¿Sería esto comparable a los numerosos Rastrillos que muchas veces se organizan en la actualidad?

 

Juana: A esto te contestaré con las palabras del artículo 8°: “Excluyendo siempre las rifas, bailes, funciones de teatro o cosas parecidas. El fin de las Asociadas debía ser: trabajar calladamente y sin afectación ni publicidad, para el mejor culto de Jesús Sacramentado”. Los objetos que elaboraban se entregaban al obispo de la diócesis, que los asignaba a las iglesias pobres que se lo solicitaban; así no había ninguna relación de gratitud entre los destinatarios y las Camareras.

 

Laura: Según eso, la actividad de las Camareras, desde su concepción, tienen carácter anónimo sin la “retribución” que supone el reconocimiento de los demás.

 

Juana: Así es. Pero ese es el espíritu que Trelles quiso infundir a la Adoración Nocturna. Que el hecho de ser adorador no supusiera un blasón o un motivo de distinción respecto de los demás.

 

Laura: ¿Por qué no sigues explicándome las ideas de Trelles sobre la mujer ante Jesús Sacramentado?

 

Continuará

Diálogos de un adorador con un agnóstico:

 

 

La época actual puede calificarse por el arraigo del laicismo. El laicismo se caracteriza, no ya por la separación más o menos imperiosa de lo religioso y lo profano sino por una actitud combativa contra todo lo religioso. Es decir el laicismo se constituye como doctrina antirreligiosa. Lo que ocurre es que vivimos una época de gran confusión conceptual. Parece inexplicable que en unos tiempos donde la información y las noticias circulan a velocidad endiablada, y nunca mejor dicho, la desinformación conceptual alcanza extensiones impensables que se manifiestan en el crecimiento del analfabetismo funcional.

 

Así se confunde laicismo, que es una doctrina, con laicidad que es una cualidad de lo laico. Laico es aquel que no ha recibido órdenes religiosas; por tanto, los laicos, constituyen la mayoría de la humanidad. Ser laico no implica sentimiento antirreligioso alguno. La espiritualidad y el pensamiento religioso no es exclusivo del sacerdocio o la vida monacal. Cualquier persona, por serlo, experimenta esas inquietudes y sentimientos religiosos que lo asimilan a su vida y lo proyectan hacia los demás.

 

En el mundo existen un sin fin de laicos comprometidos con su propia religiosidad; así D. Luís de Trelles, laico fundador de la Adoración Nocturna, institución formada por seglares o laicos, hombres y mujeres, cuyos equipos directivos que se llaman Consejos, están formados por laicos.

 

Como la Adoración Nocturna es una institución de la Iglesia Católica, sus estatutos son aprobados por la Jerarquía; en cada diócesis por el obispo del lugar quien asigna un sacerdote como director espiritual. La Adoración se hace a la Sagrada Eucaristía y la Eucaristía es consagrada por el sacerdote que asume la dirección espiritual del grupo adorador. En todo lo demás se rige por sus Estatutos y Reglamento aprobados por el ordinario del lugar.

 

Fruto de ese laicismo se deriva el agnosticismo o a la inversa, que más da. El agnosticismo es una doctrina que propugna la imposibilidad de que Dios sea accesible al entendimiento humano por la vía de la razón. El agnóstico es quien profesa esa doctrina.

 

Sin embargo, el agnóstico honesto intelectualmente, siente inquietudes religiosas de ahí que busque, incansablemente, a la luz de la razón, lo que solo puede alcanzarse por la vía de la fe.

 

El agnosticismo ha pretendido un enfrentamiento entre razón y fe o dicho de otro modo entre ciencia y fe por ser, según él, conceptos incompatibles. Los que ven su complementariedad no buscan un enfrentamiento entre ambos conceptos y sus planteamientos derivados, sino un diálogo posible y deseable del que pueden derivarse beneficios recíprocos: La razón o ciencia iluminada por la fe y la fe enriquecida y complementada por la razón o ciencia.

 

La espiritualidad de Trelles es la de un laico comprometido con su tiempo y por tanto puede ser asumida por cualquier laico de nuestro tiempo que quiera comprometerse con su fe.

 

Los redactores de esta página intentarán dar respuesta a las cuestiones que puede plantearse un agnóstico intelectualmente honesto. Pondremos nuestra voluntad en el empeño. Conseguirlo es otra cuestión. Nos  apoyamos en los escritos de Trelles, a cuya intercesión nos acogemos-

 

Utilizaremos en el diálogo los recursos de la fe, Magisterio de la Iglesia y lo que nuestro entendimiento nos sugiera.

 

Presentación de los interlocutores:

 

Adorador: Es un seglar o laico, católico, perteneciente a un turno concreto de la Adoración Nocturna con quien vela una vez al mes al Santísimo Sacramento. Sus planteamientos o respuestas, según el caso arrancan desde la fe eucarística que profesa. El lector que profese esa fe, sea adorador o no, que discurra por esta página, si así lo desea, puede verse reflejado en este personaje.

 

Agnóstico: Puede ser cualquier lector, de buena voluntad e intelectualmente honesto, que se dice no creyente ante la dificultad que supone probar, racionalmente, tanto la existencia como la no existencia de Dios. Sin embargo, su propia honestidad intelectual le orienta a la búsqueda de respuestas a los múltiples interrogantes que a sí mismo se propone.  Si así lo desea puede verse reflejado en este personaje y ayudarnos en los diálogos.

 

Inicio del diálogo:

 

Agnóstico: He sabido, no sé quien me lo ha dicho, que perteneces a la Adoración Nocturna ¿Cuales son los fines de esa Asociación y por qué perteneces a ella? 

 

Adorador: Me haces dos preguntas, cuyas respuestas no son simples. Intentaré sintetizarlas lo más posible.

 

Agnóstico: Te escucho.

 

Adorador: Verás aunque te declares agnóstico, eres una persona culta y cultivada. La cultura engloba, debe englobar, la cultura religiosa y en España, secularmente, la cultura religiosa se refiere, fundamentalmente a la católica.

 

Agnóstico: De acuerdo totalmente.

 

Adorador: Pues bien, Tú bien sabes que los evangelios narran el desarrollo de la última cena del Señor. La que San Pablo define como "la noche en que había de ser entregado". En ella ofrece a los apóstoles su testamento: el Mandamiento Nuevo donde se concentra toda la Doctrina Cristiana, doctrina que Jesús proclamó en el Sermón del Monte. Como sostén y alimento espiritual consistente, después de la cena, instituye la Eucaristía, el Misterio de nuestra Fe.

 

Agnóstico: Sí

 

Adorador: Para dar cumplida respuesta a tu pregunta nos vamos a fijar en la Eucaristía. El Mandamiento Nuevo, guarda íntima relación con ella, pero me centraré en la Eucaristía.

 

Agnóstico: De acuerdo.

 

Adorador: Eucaristía es un vocablo que deriva del latin y a su vez del griego que significa: acción de gracias. Para los católicos constituye el Misterio de nuestra Fe. "Este es el Misterio de nuestra Fe", afirma el celebrante después de la Consagración.

  

Agnóstico: Y que tiene que ver esto con la Adoración Nocturna.

 

Adorador: Mucho. Verás: Para el católico, la Eucaristía es el centro de la fe. A ella se le debe adoración porque, de forma misteriosa, está presente, sacramentalmente, el mismo Cristo, el Hijo de Dios Vivo que confesó San Pedro en Cesarea de Filipo y a través de los tiempos los católicos nos unimos a esa profesión de fe.

 

Agnóstico: Y tú ¿Crees esto?

 

Adorador: Esa es la pregunta que le hace Jesús a Marta, la hermana de Lázaro, cuando le dice: "Yo soy la resurrección y la vida El que cree en mí, no morirá para siempre" (Jn 11, 25-27)

 

 

 

 

 

 

 

Continuará...

 

 

Esto es una página en formación. Poco a poco introduciremos los aspectos esenciales de la obra de D. Luis de Trelles para general conocimiento de los visitantes.

Dejémonos guiar por Trelles en ese acercamiento a la Eucaristía. 

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Si deseas alguna aclaración o información complementaria de D. Luis de Trelles. Escríbenos.

e-mail: jpastorteresa@gmail.com

 

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